El ministro afgano de Defensa, Abdul Rahim Wardak, dimitió hoy de su cargo después de que este fin de semana el Parlamento afgano le retirara su confianza, según anunció él mismo en una rueda de prensa.

Wardak, que ejercía su cargo en funciones desde el pasado domingo, confirmó que su dimisión se debe a su deseo de respetar la decisión soberana de la Cámara Baja afgana, en una votación sobre su gestión ante la inseguridad que se registra en el país.

El parlamento afgano retiró el sábado su confianza a Wardak y al titular de Interior, Bismilá Mohammadi, después de que ninguno de ellos alcanzara una mayoría de apoyos entre los 250 miembros de los que se compone la cámara.

Tanto Wardak como Mohammadi habían sido últimamente el blanco de fuertes criticas por no haber sabido impedir el lanzamiento de cohetes sobre territorio afgano por parte del Ejército paquistaní a través de la línea divisoria entre ambos países.

Tras la votación parlamentaria, Karzai decidió mantener provisionalmente a ambos ministros "hasta nombrar a sus sustitutos, de acuerdo con la ley", según un comunicado suscrito este domingo por el Consejo Nacional de Seguridad.

La salida de Wardak se produce en un momento delicado para la seguridad afgana, porque el país está inmerso en pleno proceso de repliegue de las tropas internacionales, que tienen previsto concluirlo para el año 2014.

General de cuatro estrellas y de etnia pastún, Wardak ha sido dentro del Gobierno de Karzai uno de los aliados de las potencias occidentales en la lucha contra los talibanes, y su dimisión se interpreta como un golpe duro para el presidente afgano.