Las deserciones del primer ministro de Siria y otros altos funcionarios vuelven más urgente hacer planes para una Siria sin el presidente Bashar Assad, expresó el martes la secretaria estadounidense de Estado, Hillary Rodham Clinton.

De visita en Pretoria, la capital sudafricana, Clinton dijo que Estados Unidos y otras naciones deben asegurarse de que las instituciones estatales sirias permanezcan intactas una vez que Assad deje el poder.

"La intensidad de los combates en Alepo y las deserciones en verdad muestran cuán imperativo es que nos unamos y trabajemos con miras a un buen plan de transición", explicó Clinton en referencia a la revuelta contra Assad que ya lleva 17 meses.

Consideró que la oposición siria es cada vez más eficaz y que está mejor armada, pero agregó que los combates han creado "apremiantes necesidades humanitarias de quienes sufren en Siria y de quienes han huido. Estas crecen día a día".

La principal diplomática estadounidense habló un día después de la defección del primer ministro sirio Riad Hijab, en el nuevo caso de altos funcionarios que han abandonado al régimen de Assad.

Clinton dijo que las deserciones reforzaron su opinión de que el régimen de Assad no va a sobrevivir. "Creo que podemos comenzar a hablar sobre la planificación de lo que sucederá a continuación, del día después de que el régimen caiga. No puedo dar un calendario de esto, es imposible pronosticarlo, pero sé que va a pasar, como lo ven la mayoría de los observadores de todo el mundo", indicó.

En las actividades de la visita, Clinton se reunió con la ministra de Relaciones Exteriores Maite Nkoana-Mashabane. Sudáfrica ocupa uno de los escaños rotativos del Consejo de Seguridad y Estados Unidos desea su respaldo en la crisis de Siria.

Clinton restó importancia a las preocupaciones estadounidenses por la renuencia de Sudáfrica para respaldar iniciativas occidentales en las Naciones Unidas, donde el país africano está a punto de concluir un período de dos años en el Consejo de Seguridad. Pretoria se abstuvo de votar en la última resolución de dicho Consejo sobre Siria, que pedía sanciones por haber violado el plan de paz del mediador de la ONU para el conflicto sirio, Kofi Annan. Rusia y China vetaron la resolución.

"Al surgir crisis y oportunidades hay temas difíciles que tenemos que encarar juntos", dijo Clinton. "No siempre concordamos en esos temas. ... En ocasiones no estamos de acuerdo, como pasa entre amigos".

Clinton y Nkoana-Mashabane prometieron intensificar la cooperación en los casos delicados del Africa, como las crisis en la República Democrática del Congo y Somalia.

La funcionaria estadounidense llegó a Sudáfrica en su gira de 11 días tras haber visitado Senegal, Uganda, Sudáfrica, Kenia y Malawi. Después de su escala en Ciudad del Cabo viajará a Nigeria, Ghana y Benín antes de trasladarse a Turquía, donde analizará la situación de Siria.

En la visita para iniciar la transferencia gradual a los sudafricanos del control administrativo de un programa de prevención y tratamiento del sida, Clinton también dijo que la campaña global contra el VIH "ha salvado centenares de miles de vidas". Sudáfrica es el país con la tasa de infecciones de este virus más alta del mundo. La transferencia quedará completada en cinco años.

En Sudáfrica, 5,7 millones de personas — el 17,8% de la población — están infectadas con VIH. La iniciativa presidencial estadounidense contra el sida ha erogado 3.200 millones de dólares en fármacos retrovirales y programas de prevención del VIH en el país africano desde el 2004. El programa fue creado por el presidente George W. Bush y lo continuó su sucesor Barack Obama.