El expresidente de Guatemala Marco Vinicio Cerezo Arévalo, uno de los promotores de los acuerdos de Esquipulas que en 1987 abrieron el proceso de paz en Centroamérica, aseguró que la región "necesita un nuevo" convenio de ese tipo para enfrentar "las nuevas patologías del mundo moderno".

"Centroamérica necesita negociar un nuevo acuerdo, un Esquipulas III, para garantizar la gobernabilidad de los países y, juntos, hacer frente a las nuevas patologías del mundo moderno", dijo Cerezo en una entrevista con Efe en referencia al narcotráfico y el crimen organizado.

Como parte de los esfuerzos de pacificación, en mayo de 1986 se celebró una primera reunión en Esquipulas que sirvió de base para la firma, el 7 de agosto de 1987, del Acuerdo de Esquipulas II, que estableció el procedimiento para conseguir la "Paz Firme y Duradera" en la región.

Cerezo, de 60 años y quien dirigió su país entre 1986 y 1991 como el primer gobernante electo de Guatemala después de una racha de más de 30 años de dictaduras militares, fue uno de los promotores de ambos convenios.

"La historia exige un nuevo acuerdo regional que aborde los nuevos problemas que enfrenta Centroamérica, pero también la agenda pendiente de los acuerdos de paz", que tras el cese de los conflictos internos aún no se han cumplido, señaló Cerezo, de 69 años.

El narcotráfico y el crimen organizado que agobian a la región "han generado una enorme crisis social", y se han encontrado "un enorme caldo de cultivo" en las condiciones de pobreza y desigualdad que afectan a millones de centroamericanos, argumentó el exgobernante.

Los Acuerdos de Esquipulas I y II, agregó Cerezo, permitieron "alcanzar la estabilidad política y jurídica de Centroamérica, así como su crecimiento económico y el fortalecimiento de sus relaciones comerciales".

Sin embargo, indicó, ese crecimiento económico "no ha llegado a todos" los habitantes de la región, "lo que ha impedido que haya crecimiento social", por lo que el reto de los Estados ahora es establecer "un nuevo acuerdo para resolver los temas pendientes".

Si los Gobiernos centroamericanos buscan consenso "en función de unificar sus propósitos y no sus ideas", será factible que en el marco de la integración regional se pueda negociar y pactar "un Equipulas III", afirmó Cerezo.

"En 1987 nos pusimos de acuerdo y decidimos. Los intereses de carácter local, político e ideológico, así como las desconfianzas de los presidentes (de entonces) fueron superados", recordó.

Al igual que en aquellos años, en que "estuvimos a punto de que los conflictos que vivía cada país se convirtieran en una guerra ideológica de carácter regional, hoy día es posible superar las diferencias y alcanzar acuerdos para la institucionalidad democrática de la región".

En el marco del Sistema de Integración Centroamericana (Sica), apuntó, ya se han llegado a acuerdos políticos, de comercio, seguridad, se institucionalizó el Parlamento Centroamericano, la Corte Centroamericana de Justicia, "pero aún falta".

"Se necesita aprobar el tratado único que unifique todas las instituciones de la integración, avanzar en la unión aduanera, el tratado de nacionalidad y pasaporte únicos, el libre tránsito de personas", añadió.

Para tener un Esquipulas III, "lo que se necesita es un liderazgo regional como el que ejercimos en aquella época", así como el apoyo de la comunidad internacional y "la voluntad política" de todos los actores, concluyó Cerezo.

Esquipulas II, que marcó el fin de las guerras que azotaban a Centroamérica en el marco de la Guerra Fría y dejaron centenares de miles de muertos, fue firmado por Cerezo, José Napoleón Duarte de El Salvador, José Azcona de Honduras, Daniel Ortega de Nicaragua, actualmente en el poder, y el costarricense Óscar Arias, que ganó el Premio Nobel de la Paz en 1987 por su papel en esas negociaciones.

Para conmemorar el XXV aniversario de los acuerdos, la Fundación Esquipulas para la Integración Centroamericana, que dirige Cerezo, celebrará el miércoles y jueves próximos, en la capital guatemalteca, un foro internacional en el que se analizará la situación de "Centroamérica en una nueva era".