Centroamérica conmemoró hoy los 25 años de la firma del Acuerdo de Esquipulas II en medio de un proceso de integración "estancado", y un llamado a resguardar la paz frente a las amenazas que para ella representan la pobreza y la violencia que azotan la región.

Con más de 45 millones de habitantes, la gran mayoría pobres, Centroamérica necesita de una "verdadera voluntad política" para superar su "estancado" proceso de integración, sostuvo este martes en Managua el exvicepresidente guatemalteco Roberto Carpio Nicolle.

Carpio Nicolle, quien era vicepresidente de su país cuando en la ciudad guatemalteca de Esquipula los gobernantes centroamericanos firmaron el acuerdo, participó este martes en un seminario sobre la situación de la región un cuarto de siglo después de aquella jornada histórica.

El político alertó que el Sistema de la Integración Centroamericana (Sica), creado a raíz de Esquipulas II "no avanza", y se declaró a favor de reformar el organismo que tiene como miembros plenos a Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, Panamá y Belice, y como asociado a República Dominicana.

El exvicepresidente criticó, además, a la clase política de la región por no otorgar un carácter vinculante y de "verdadera supranacionalidad" a entes como la Corte Centroamericana de Justicia, el Banco Centroamericano de Integración Económica y el Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Para fortalecer la integración se requiere "verdadera voluntad política" que permita a la región "compartir" su soberanía a través de una apertura de fronteras, un mar común desde Guatemala hasta Panamá, y promoción de un verdadero sistema comunitario, añadió.

En el mismo foro, el exjefe del extinto Ejército Popular Sandinista Humberto Ortega, destacó que la sociedad civil centroamericana debe exigir a través de "diferentes formas de expresión" el respeto a las leyes para mantener la paz lograda con los acuerdos de paz.

"Sin una Constitución que se respete" y "sin un Estado de Derecho que se respete y se cumpla, entonces vamos a tener serios problemas para darle continuidad a este proceso de paz", advirtió el general en retiro y hermano del gobernante nicaragüense, Daniel Ortega.

Paralelamente, los cancilleres de Centroamérica iniciaron este martes en Managua una reunión para afinar la agenda de la cumbre de presidentes que mañana analizará los retos que enfrenta la región, tras los 25 años de la firma del acuerdo de paz.

El ministro nicaragüense de Relaciones Exteriores, Samuel Santos, destacó que Esquipulas II "unió" a la región en torno a una "visión de porvenir para encontrar una salida propia" a los conflictos de "diversas índole", incluidos los armados, que dejaron centenares de miles de muertos.

Santos reconoció que "algunos problemas del pasado todavía" amenazan a los centroamericanos "de distintas maneras", por lo que el desafío está en evitar "para siempre" cualquier oportunidad al conflicto o a la confrontación regional.

Centroamérica es considerada una de las regiones más violentas del mundo, con una tasa media anual de homicidios de 35,4 por cada 100.000 habitantes, una buena parte de ella asociada al narcotráfico y al crimen organizado.

Los cancilleres reunidos en Managua preparan la agenda que tratarán mañana los presidentes del Sica, que incluye los temas de la seguridad democrática, la seguridad alimentaria y nutricional, el cambio climático, la integración social y económica, y el fortalecimiento institucional, según Santos.

La Organización de los Estados Americanos (OEA) anunció este martes que el secretario general, José Miguel Insulza, participará en la cumbre, en la que los dignatarios celebrarán "la paz que vive Centroamérica", dijo ayer la portavoz del gobierno de Managua, Rosario Murillo.

El Acuerdo de Esquipulas II fue firmado el 7 de agosto de 1987 por los entonces mandatarios Vinicio Cerezo de Guatemala, José Napoleón Duarte de El Salvador; José Azcona de Honduras, Daniel Ortega de Nicaragua, y el costarricense Óscar Arias, quien ese mismo año ganó el Premio Nobel de la Paz por su papel en las negociaciones.