El todavía enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, no acudirá a la cumbre de ministros de Asuntos Exteriores que se celebrará el jueves en Teherán para analizar el conflicto sirio, donde tampoco estará presente ningún miembro de su equipo, anunció hoy Naciones Unidas.

"Ni Annan ni ningún miembro de su equipo planean acudir a las conversaciones que acogerá Teherán sobre Siria", dijo un portavoz de la ONU, Farhan Haq, en respuesta a las preguntas de la prensa al respecto de la presencia del organismo internacional y su equipo mediador en la llamada Reunión de los Verdaderos Amigos de Siria.

El ex secretario general de la ONU, que presentó su renuncia como mediador internacional en el conflicto sirio el pasado jueves, se ausentará así de la cita, anunciada el lunes por Irán, que dijo haber convocado a los ministros de Asuntos Exteriores de "países influyentes" de la región para tratar la tragedia en Siria.

A la reunión, de tipo consultivo, han confirmado su asistencia doce Gobiernos, según la agencia local Mehr, que detalló que la cumbre estará dedicada a "buscar soluciones al conflicto sirio", que ha asolado el país y causado miles de muertos desde su inicio, hace casi año y medio.

Antes de renunciar a su cargo, que dejará de ocupar el próximo 31 de agosto, Annan trató de involucrar a Irán en su labor mediadora al proponer que participara en la reunión del Grupo de Acción que convocó en Ginebra en junio pasado, algo a lo que los países occidentales se opusieron.

Irán, principal aliado del Gobierno de Siria en Oriente Medio, mantiene, como Rusia y China, una alianza estratégica con el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.

Las posturas sobre Siria han acrecentado las tensiones entre Irán y algunos estados musulmanes de la zona, en especial Turquía, Arabia Saudí y Catar, además de la Liga Árabe, debido a su respaldo a los grupos opositores sirios.

La postura de Irán, que ha insistido en que la solución al conflicto sirio sólo puede ser política, no militar, se encuentra en el punto de mira mientras trabaja en estos momentos por liberar a sus 48 ciudadanos secuestrados el sábado en Siria.

Irán ha señalado reiteradamente que apoyaba el plan de paz de Annan, y responsabiliza a EE.UU. y sus aliados de su renuncia ante la imposibilidad de avanzar en su misión, mientras que los rebeldes sirios y los países occidentales acusan a Teherán de apoyar militarmente al régimen sirio con armas, personal y asesoramiento.

Por otra parte, el portavoz de Ban, Martin Nesirky, confirmó hoy que los observadores de la Misión de Observación de Naciones Unidas en Siria (UNSMIS) que trabajaban en Alepo han tenido que ser "reubicados temporalmente" debido a "razonas de seguridad" ante los combates que se mantienen en esa ciudad siria.

"Se trata de una reubicación temporal. Tan pronto como les sea posible regresar, lo harán", indicó Nesirky, quien destacó que el plan de paz de Annan sigue en pie, porque tiene "el respaldo del Consejo de Seguridad", y debe respetarse en un momento en que "los acontecimientos sobre el terreno fluyen de manera impredecible".

Alepo, principal ciudad siria junto a Damasco, fue este martes de nuevo escenario de intensos enfrentamientos entre las fuerzas del régimen sirio y los rebeldes, así como otras ciudades del país árabe.