La representante del Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU (ACNUR) en Irak, Claire Bourgeois, informó hoy de que más de 22.000 refugiados iraquíes han regresado a su país desde Siria en las últimas tres semanas, la cuarta parte de los que se hallaban en el país vecino.

En una rueda de prensa en Bagdad, la responsable precisó que "se ha constatado el retorno de 22.300 de un total de 87.000 iraquíes que el ACNUR tiene registrados como refugiados en Siria, entre el 18 de julio y el 6 de agosto pasados".

Asimismo, reveló que su organización humanitaria no descarta que alrededor de la mitad de ellos regresen a Irak.

De todas maneras, Bourgeois subrayó que esos 87.000 refugiados son una cifra baja en comparación con el número total de iraquíes que residen en Siria.

Según cifras extraoficiales iraquíes, alrededor de un millón y medio de iraquíes viven en la vecina Siria.

Además, la representante del ACNUR explicó que alrededor de 12.000 ciudadanos sirios han huido a Irak entre comienzos de año y el lunes pasado.

Por su parte, el enviado especial de la ONU en Bagdad, Martin Kobler, vaticinó en la misma rueda de prensa que el regreso de iraquíes y la huida de ciudadanos sirios a Irak empeorará las dificultades que afrontan el Gobierno y el pueblo iraquíes.

Las autoridades de Bagdad aceptaron la entrada de desplazados sirios en Irak e instalaron tiendas de campaña en las localidades fronterizas de Al Qaem y Rabiá, en las provincias de Al Anbar y Nínive, ubicadas en el oeste y norte del país, respectivamente.

La mayoría de los iraquíes que residen en Siria huyeron a ese país durante los actos de terrorismo y violencia sectaria que vivió el país tras la ocupación estadounidense, entre los años 2003 y 2009.