El esgrimista Rubén Limardo regresó el lunes al país tras regalarle a Venezuela la segunda medalla olímpica de oro de su historia y fue homenajeado por el propio presidente Hugo Chávez.

"Bienvenido Rubén Limardo, muchacho de oro de la generación de oro", dijo Chávez al saludar en cadena de radio y televisión al deportista. El mandatario declaró a Limardo "héroe nacional".

Vistiendo una franela blanca de la delegación venezolana, pantalón azul, un sombrero de paja estilo panameño, y una inmensa bandera venezolana colgada en su espalda, Limardo recorrió los pasillos del aeropuerto entre decenas de personas que se le acercaban para abrazarlo, chocarle la mano o fotografiarlo.

"Nunca me imaginé que me iban a recibir así", dijo entre lagrimas Limardo mientras era saludado por sus compatriotas.

"El corazón lo tengo a mil. Se me eriza el cuerpo y de verdad estoy muy orgulloso. Logré mi sueño y un sueño que esperaba Venezuela también, una medalla olímpica", declaró el esgrimista a la televisora estatal.

Una delegación integrada por el boxeador Francisco "Morochito" Rodríguez, el primer medallista de oro de Venezuela, y algunos ministros, recibió a Limardo en el aeropuerto, y luego lo acompañó en una caravana por algunas avenidas del oeste y centro de la capital.

Rodríguez ganó para Venezuela la primera medalla de oro al competir en el peso ligero mosca en los Juegos de México en 1968.

Chávez ha dicho que condecorará a Limardo con la orden del Libertador Simón Bolívar, que es la mayor distinción del país, y le otorgará una réplica de la espada del prócer tal como se la ha dado a varios presidentes que son estrechos aliados de su gobierno.