La salvadoreña Gladys Landaverde guardará un recuerdo imborrable de Londres.

No sólo pulverizó el lunes el récord nacional de los 1.500 metros en su serie clasificatoria de los Juegos Olímpicos, sino que además consiguió una foto con el velocista jamaicano y medalla de plata en los 100 Yohan Blake.

"Pude hacerme esa foto con Blake", dijo una sonriente Landaverde recordando el momento. "La experiencia en la villa es lo que todo atleta quiere vivir".

Landaverde, de 22 años, vivió en Londres su segunda gran experiencia en un campeonato de talla internacional. Estuvo en el Mundial de Daegu el año pasado. En Londres 2012 obtuvo el peor registro en la primera ronda, pero su tiempo de 4 minutos y 18 segundos rebajó en cuatro segundos su anterior plusmarca nacional de la distancia.

"Estoy feliz de haber tenido la opción de bajar este récord nacional, feliz de estar rodeada de esta gente", señaló. "Impresiona ver el estadio tan lleno y espero seguir trabajando para llegar a Río de Janeiro (2016) y poder bajar la marca a los cuatro minutos".

Para Landavarde entrenarse no es tan fácil como para Blake.

Aunque recibe una beca económica de ayuda, compagina el entrenamiento con los estudios de educación física y deporte. Incluso sus padres siempre tuvieron alguna reticencia.

"No podría dedicarme sólo al deporte, porque creo que me moriría de hambre", relató. "En mi país no hay mucho apoyo, aunque estoy en el albergue de deportistas y poco a poco vamos".

"Mis padres quisieran que trabajara, pero están conmigo y se adaptan. Saben que es tiempo que tome mis propias decisiones y siempre están apoyando", añadió.

Después de poner punto y final a su participación en los juegos, la salvadoreña se quedará hasta la clausura de Londres el próximo 12 de agosto.

Quizá pueda sumar a su colección de fotos una del monarca de la velocidad Usain Bolt.