Los representantes del opositor Partido Colorado en los consejos directivos de las más importantes empresas públicas y organismos de control uruguayos presentaron hoy su dimisión en bloque en protesta por la gestión del Gobierno y para "marcar" su postura ante el Ejecutivo.

Esta renuncia, que sólo afectó a los directores afiliados al sector del Partido Colorado "Vamos Uruguay", dirigido por el senador Pedro Bordaberry, supone la mayor ruptura entre el Gobierno y ese sector de la oposición desde la asunción del presidente José Mujica en 2010.

Hasta ocho representantes del partido en instituciones como la empresa pública de telecomunicaciones Antel, la eléctrica UTE, el Banco República, el Instituto Nacional de Evaluación y la comisión reguladora del mercado de telecomunicaciones, entre otros, presentaron su renuncia formalmente a Mujica.

Tras presentar su renuncia el exmiembro del consejo director de UTE José Garchitorena, dijo a los medios que ésta no significa que no vayan a "seguir atentos" a lo que sucede en las empresas y que seguirán "ejerciendo de contralores desde otros medios".

Por su parte, Bordaberry, justificó esta renuncia como un intento de "de marcar posiciones y formas de relacionamiento a partir del respeto" con el Gobierno.

Además, el senador indicó que su idea es construir una nueva relación "a través del respeto", en alusión a las palabras del presidente Mujica, quien señaló hace dos semanas que él no iba a expulsar a los directores opositores de sus cargos y que estos no iban a renunciar tampoco porque quedarían desempleados.

"Que van a dejar, ?¡Sos loco!?.¿Por qué van a dejar los cargos, los vamos a condenar a la desocupación? No", dijo Mujica entonces a la prensa en su habitual tono desenfadado.

Los roces entre los directores de la oposición y el Gobierno, comenzaron a ser más frecuentes en los últimos meses, hasta el punto que la senadora oficialista y esposa del presidente Mujica Lucía Topolansky llegó a decir que deberían abandonar sus cargos por falta de sintonía con el Ejecutivo.

Esas palabras desencadenaron un cruce de acusaciones que culminaron en la decisión de Vamos Uruguay de retirar a sus miembros, algo que no hicieron otros sectores del Partido Colorado ni el también opositor Partido Nacional por no darle carta blanca al Ejecutivo en esas instituciones.

La incorporación de opositores a los consejos directivos de las empresas públicas fue una de las decisiones más alabadas del presidente Mujica en sus primeros meses de Gobierno.

En aquel momento, representantes del Partido Colorado calificaron esa entrada como "un mensaje a la opinión pública de que los partidos políticos uruguayos pueden ponerse de acuerdo, a pesar de sus diferencias, en algunos temas claves para el país".

Mujica y su partido cedieron a la oposición casi sesenta cargos en los directorios y equipos de conducción de empresas públicas, banca oficial y entes autónomos, entre otros, si bien mantuvieron la mayoría de representantes en la dirección de esos organismos.