Once miembros de las fuerzas de seguridad afganas abandonaron anoche sus puestos y se pasaron al bando talibán en el sur de Afganistán, informó a Efe una fuente oficial.

Los desertores son ocho policías y tres cadetes destinados en el distrito de Musa Qala, situado en la conflictiva provincia sureña de Helmand, explicó el portavoz del Gobierno provincial, Daud Ahmadi.

Según Ahmadi, las fuerzas de seguridad han detenido a cuatro personas, por haber recomendado las candidaturas de cuatro de los policías que han huido.

En el entramado de seguridad afgano, los candidatos a Policía necesitan obtener recomendaciones y garantías de ciudadanos considerados de confianza por el Gobierno para poder ingresar en el cuerpo.

En las últimas semanas se han producido varios casos de deserciones en las fuerzas de seguridad afganas.

El pasado 25 de julio, veinte guardas de seguridad que trabajaban para las fuerzas australianas en la provincia sureña de Uruzgán se pasaron a los talibanes, dos días después de que un jefe de policía hiciera lo propio con trece hombres a su mando en Farah (oeste).

Los talibanes luchan por implantar un régimen integrista en Afganistán y buscan para ello la caída del Gobierno de Hamid Karzai y la salida inmediata de las tropas internacionales desplegadas en el inestable país asiático.

Las tropas de la OTAN están inmersas en un proceso progresivo de repliegue y traspaso de las responsabilidades de seguridad a las fuerzas afganas, con vistas a concluirlo en el año 2014.