El mariscal de campo mexicano estadounidense Mark Sánchez, de los Jets de Nueva York, se mostró preocupado por los efectos negativos que puede tener para la imagen del equipo la pelea que el domingo se generó entre veinte jugadores durante el entrenamiento.

Sánchez criticó lo ocurrido y dijo que no tenía ningún tipo de justificación porque todos eran compañeros y luchaban por estar lo mejor preparados.

El mariscal estelar de los Jets se refería de esa manera al valorar la pelea que se dio en el campo de entrenamiento de los Jets, cuando el profundo D'Anton Lynn, hijo del entrenador de corredores Anthony Lynn, empujó al corredor Joe McKnight y este le respondió lanzándole el balón.

La acción provocó una trifulca generalizada en la que participaron más de 20 jugadores y fue presenciada por los periodistas y aficionados presentes, que seguían las acciones del entrenamiento.

El máximo responsable del equipo, el entrenador en jefe Rex Ryan, fue el que intervino directamente para comenzar a separar a los jugadores involucrados en la pelea.

"Los ánimos se calientan, esas cosas pasan, pero no hay excusas", declaró Sánchez a la página de internet del equipo. "No se puede lanzar una pelota a un compañero de equipo, primero por que no se ve bien y segundo, envías el mensaje equivocado a nuestro equipo y tampoco creo que nos haga mejores".

Sánchez no quiso polemizar en cuanto a quien tuvo la culpa, sino que se limitó a ironizar al considerar que ese tipo de acciones en un partido se sancionan.

"Si tiras a alguien un balón durante un partido oficial, los árbitros te van a penalizar e irás 15 yardas para atrás; no sé si entrenar esto sea un buen hábito", valoró Sánchez.