Aparte de la amargura de haber sido eliminada prematuramente en el salto con pértiga de los Juegos Olímpicos, la campeona mundial Fabiana Murer ha sido blanco de críticas en su natal Brasil por echarle la culpa al viento.

Murer abortó hacer el salto que pudo instalarla en la final al considerar que el viento era muy rápido.

La prensa brasileña, fanáticos e inclusive deportistas le han criticado por no buscar el último salto al indicar que el viento era el mismo para todos.

Murer era una de las máximas esperanzas de podio en los Juegos de Londres tras consagrarse en el Mundial del año pasado en Daegu, Corea del Sur. Quería evitar la decepción de hace cuatro años en Beijing, cuando estuvo en la lucha por las medallas hasta que los organizadores extravieron una de sus garrochas en la final y así se quedó con las manos vacías.

Esta vez, Murer dijo que el viento tuvo la culpa.

Luego de no poder superar los 4,55 metros en sus dos primeros intentos, Murer tomó el impulso para el último salto, pero se frenó apenas después de percatarse que el viento soplaba muy fuerte.

"Lo dejé porque ese viento no me iba a permitir dar el salto", dijo Murer. "Hubiese sido peligroso ... podría haberme lesionado".

Los jueces le impidieron hacer un salto previo debido a los vientos en el Estadio Olímpico, pero le dieron la luz verde para el último intento.

Las críticas no faltaron. Gustavo, un jugador de vóleibol que ganó la medalla de oro en los Juegos de Atenas 2004, le reprochó en Twitter. "Todo sacrifició es válido por tu país".

Murer se defendió al afimar que no se arrepiente de haberle echado la culpa al viento

"Hice lo mejor que pude", Murer. "Siempre trato que todos sepan lo que realmente ocurre en una competencia. Siempre he respetado a todos".