El atleta granadense Kirani James, de 19 años, y el dominicano Luquelin Santos, de 18, instauraron hoy en Londres el gobierno de los efebos en la final olímpica de 400 metros, en la que no estuvo, por lesión, el defensor del título, LaShawn Merritt.

Después de convertirse, el año pasado en Daegu (Corea del Sur) en el campeón mundial más joven de la historia, James se ha coronado campeón olímpico con su mejor marca de siempre (43.94), precediendo en la meta a un atleta todavía más joven, Luquelin Santos, que dio la vuelta a la pista en 44.46 cuatro semanas después de hacerse con el título mundial júnior en Barcelona.

La medalla de bronce fue para el trinitense Lalonde Gordon con un registro de 44.52.

El estadounidense LaShawn Merrit no pudo estar, por lesión, en la lucha por las medallas, siguiendo la tradición de una prueba en la que sólo su compatriota Michael Johnson ha sido capaz de revalidar el título (1996 y 2000).

Los gemelos belgas Borlee -Kevin y Jonathan- ocuparon los puestos quinto y sexto pese a que sus marcas de la temporada les autorizaba a confiar en una medalla.