El ente recaudador de impuestos anunció el lunes que aumentará los requisitos para la compra de divisas para viajar al exterior con el fin de frenar la demanda de dólares, moneda en la que los argentinos prefieren ahorrar.

El 13 de agosto entrará en vigor una disposición que establece que el solicitante de dólares deberá contar con la "validación" de sus datos por parte de la empresa de transporte "aéreo, marítimo, fluvial o terrestre" con la que tiene pensado viajar o por el operador turístico con el que se concretó el viaje, señaló una resolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

También establece que la AFIP no dará necesariamente dólares a los solicitantes y señala que el organismo considerará "el destino informado y la moneda que se pretende adquirir y, de esta forma, posibilitar que la persona que pretenda viajar pueda acceder a la moneda de curso legal o de uso corriente correspondiente al país de destino (por ejemplo: si se viaja a la República Oriental del Uruguay, adquirir pesos uruguayos)".

El gobierno comenzó en noviembre a poner límites a la compra de dólares, moneda en la que los argentinos atesoran sus ahorros y con la que se manejan tradicionalmente para concretar operaciones comerciales como la compra venta de inmuebles. Las autoridades pretendían así limitar la fuga de capitales, que en 2011 ascendió a 23.000 millones de dólares, y contar con divisas suficientes para pagar la deuda externa.

En primer lugar se estableció que la adquisición de dólares en bancos y otras entidades debía ser autorizada previamente por el Fisco una vez que el organismo comprobaba la solvencia del solicitante. Pero luego las restricciones fueron en aumento hasta que se prohibió comprar la divisa con fines de ahorro y sólo se permitió su adquisición para hacer viajes al exterior.

Los argentinos comenzaron entonces a solicitar la compra de dólares con la excusa de que los necesitaban para hacer turismo o para realizar otro tipo de viajes. La Administración detectó que ese argumento era muchas veces falaz, por lo que para evitar que la gente se hiciera con la moneda estadounidense alegando un viaje que no realizaba comenzó a exigir el reembolso de las divisas entregadas a quienes no habían concretado el traslado.

La nueva normativa da a entender que en el marco del "Programa de Consulta de Operaciones Cambiarias" no todas las solicitudes serán aprobadas. "El potencial adquirente deberá consultar en forma previa a la realización de la operación cambiaria el resultado de la evaluación que realizará esta Administración Federal", indicó el organismo.

Agregó que en caso de disconformidad con la respuesta obtenida, el solicitante podrá presentar una nota "exponiendo los motivos de aquélla y, en su caso, acompañando la documentación que respalde su presentación".

Además, "cuando se constate el incumplimiento de las obligaciones establecidas por esta resolución general el sujeto responsable será pasible de la aplicación de sanciones".

Por otro lado, se dispuso que las entidades financieras autorizadas para operar en el mercado cambiario deberán informar el importe total en pesos de cada operación cambiaria que realicen.

Con una inflación calculada en 25% para este año, los ciudadanos se vuelcan al dólar para mantener el poder adquisitivo.

Al calor de las restricciones, se desarrolló en los últimos meses un mercado paralelo en el que el dólar ha llegado a cotizar hasta un 30% más que en el mercado oficial. La divisa estadounidense cotizaba el lunes a 4,60 pesos en el mercado oficial de cambios, mientras que en el paralelo lo hacía a 6,29 pesos.