El presidente de Ecuador, Rafael Correa, declaró hoy, como director nacional de su movimiento Alianza País (AP), una "vigilia ciudadana" para evitar que se concrete un fraude político tras el escándalo desatado al conocerse de adhesiones fraudulentas para inscribir a partidos y movimientos políticos.

"Como ciudadanos, declaramos este momento una vigilia ciudadana para evitar que la partidocracia y cierta prensa, en base a la mentira, prepotencia, presiones, burlen la Constitución y la Ley", dijo Correa en una rueda de prensa.

Apuntó que la vigilia terminará el próximo 22 de septiembre, en Quito, con una "gran movilización nacional" y recalcó que no permitirán que "la corrupción prevalezca en este país. Los honestos somos más".

Correa apoyó, además, la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de verificar la totalidad de las firmas de adhesiones a los partidos y movimientos ya registrados.

La decisión se anunció ayer en momentos en que el CNE adelantaba un proceso de revisión parcial de las firmas y una vez que las autoridades han recibido miles de denuncias por el uso fraudulento de firmas.

Miles de personas se han visto sorprendidas en los últimos días al descubrir que se utilizaron sus firmas para inscribir a agrupaciones políticas y ahora se han embarcado en un proceso de denuncia ante la Fiscalía.

Correa, como máxima autoridad de AP, pidió al CNE "desechar cualquiera de sus firmas con cualquier mínimo indicio de adulteración".

Acompañado de varios ministros y del vicepresidente, Lenín Moreno, Correa recordó en la rueda de prensa que aunque se requerían 157.000 firmas para inscribir el movimiento, AP presentó unas 1,6 millones de rúbricas y el CNE les aprobó casi 1,1 millones.

Apuntó que en el último mes y medio recogieron más de 200.000 firmas que aún no han presentado a la autoridad electoral e indicó que no recogerán más firmas.

El gobernante criticó a quienes echan la culpa de lo sucedido al CNE por no detectar a tiempo las inconsistencias pero advirtió corresponsabilidad al interior de la institución.

Señaló que "los culpables son esas mafias políticas sin ética, sin apoyo popular que compraron firmas contratando empresas para hacer lo que ellos tenían que hacer como auténticos movimientos políticos".

En la rueda de prensa presentó el vídeo de una declaración de la asambleísta Lourdes Tibán, del movimiento Pachakutik, en la oposición, que afirma que se les acercaron "cuatro o cinco oferentes diciendo cuanto les cuesta tener las firmas para que ustedes no caminen".

Según Tibán, el costo ascendía a unos 200.000 dólares, una cifra que no tenían.

El gobernante criticó que Tibán no haya denunciado el hecho y consideró públicamente que debería ser llamada a dar una "confesión judicial" para que revele los nombres de las supuestas "empresas".

En su cuenta de Twitter, Tibán apuntó hoy que se irá a la Fiscalía a ratificar que le ofrecieron recoger firmas pero aclaró que "jamás" dijo que "vendían firmas".

"Toda persona o empresa podía haber hecho el trabajo d recolección de firmas no existe prohibición! Quien debía verificar es CNE y punto!", añadió la asambleísta.

Correa calificó a la situación actual como un "descomunal fraude político" que, según él, revela "la clase de mafias que todavía subsisten en la partidocracia".

"Los ciudadanos sabremos castigar en las urnas a esta partidocracia falsaria y falsificadora", señaló el máximo líder de AP en la rueda de prensa en la sede de su agrupación política a cuyas afueras varios seguidores ondeaban banderas y gritaban consignas de apoyo.

Se prevé que la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Ecuador se celebre el 17 de febrero de 2013.