La sucesión de victorias de las islas caribeñas en las pruebas de velocidad le están saliendo caro a Estados Unidos dentro de su particular duelo con China en la cima del cuadro de medallas de los Juegos de Londres.

Los triunfos del dominicano Félix Sánchez en los 400 metros con vallas y del granadino Kirani James en los 400 acentuaron el yugo del Caribe en los sprints, que despuntó cuando los jamaicanos Usain Bolt y Shelly-Ann Fraser-Pryce revalidaron sus títulos en los 100.

¿Quiere saber cómo anda la cosa con los caribeños? Nada más fíjense en el podio de los 400, un pleno regional: James, el dominicano Luguelín Santos y el trinitario Lalonde Gordon.

"Ahora mismo debe ser una locura en mi patria", dijo James, el chico de 19 años que le dio a Granada su primera medalla olímpica. "Debe haber un carnaval en las calles, no hay palabras para describir esta alegría".

Históricamente, los 400 masculinos han sido una prueba monopolizada por estadounidenses, pero por primera vez desde Moscú 1980, unos juegos que fueron boicoteados, un corredor de otro país se proclamó campeón. Aún, Estados Unidos ni siquiera tuvo un representante en la final tras la baja por lesión del vigente campeón LaShawn Merritt.

Sánchez, quien cumplirá 35 años el 30 de agosto, se convirtió en el atleta de mayor edad que gana un oro olímpico en cualquier carrera de velocidad.

El estadounidense Michael Tinsley y el puertorriqueño Javier Culson ganaron plata y bronce, respectivamente.

"Hicimos historia hoy. Para dos latinos subir al podio en una competencia que dominan los atletas de Estados Unidos, eso es tremendo", dijo Sánchez, quien repitió su oro ganado hace ocho años en Atenas.

Estados Unidos se encontró su único título de la jornada en forma inesperada cuando Jenn Suhr se encargó de poner fin al reinado de la rusa Yelena Isinbayeva, que apenas obtuvo un bronce. La cubana Yarisley Silva se llevó la plata.

Isinbayeva buscaba convertirse en la primera mujer en ganar el oro en la misma competencia individual en tres juegos consecutivos.

Para alguien acostumbrada básicamente a ganar y fijar récords mundiales, Isinbayeva se alegró con su bronce al recordar sus problemas de lesiones en los últimos tres años.

"Es como una presea de oro para mí", dijo Isinbayeva.

China también se embolsó un solitario oro el lunes y fue gracias a la navegante Xu Lijia en la regata laser radial.

Así las cosas, la diferencia entre primer y segundo al tope del cuadro de medallas no registró variantes.

China suma 31 oros, dos más que Estados Unidos. Los asiáticos también sacan una mínima ventaja en total, 64-63.

No faltaron escándalos. Trascendió que el italiano Alex Schwazer, el actual campeón olímpico de la marcha sobre 50 kilómetros, dio positivo en un control antidopaje y no podrá revalidar el título.

Y el judoca estadounidense Nicholas Delpopolo fue expulsado al encontrársele marihuana en su organismo.

Gran Bretaña prolongó su idilio en el velódromo. Jason Kenny se impuso en la prueba de velocidad para darle a los anfitriones su quinto oro en el ciclismo de pista.

Tanto Brasil como Australia ganaron sus primeras preseas doradas el 28 de julio, pero desde entonces sus himnos nacionales no había vueltos a sonar.

El brasileño Arthur Zanetti dio toda una sorpresa en la final de anillos de la gimnasia artística al vencer al chino

Chen Yibing, quien sólo había perdido dos veces en los últimos seis.

Australia atrapó su oro en el Canal de la Mancha, donde Tom Slingsby ganó la regata laser.