El estadio olímpico lleno y el "terror" a las rivales agobió el lunes a la joven velocista ecuatoriana Erika Chávez al estrenarse en sus primeros Juegos Olímpicos.

La chica, de 22 años, de tez morena y sonrisa nerviosa, quedó eliminada en la ronda preliminar de los 200 metros planos femeninos al cruzar séptima en su serie con tiempo de 23.70 segundos, muy por encima del de 23.09 que le abrió las puertas a su primera justa olímpica.

"Me sentí ahogada, mareada al ver tanta gente", admitió Chávez. Además, dijo que le provocó "terror" el nivel de las participantes.

Más de 70.000 almas colmaban el estadio olímpico en la jornada del lunes.

"Jamás había estado en semejante escenario", afirmó nerviosa y temblando un poco porque las temperaturas bajaron el lunes en Londres.

En el 2010 durante los Juegos Sudamericanos celebrados en Medellín, Colombia, Chávez se adjudicó la medalla de oro en esa carrera de velocidad.

Si se tiene en cuenta su edad, esta joven tiene todo un futuro por delante, con nervios y todo.

Chávez suspendió sus estudios universitarios de auditoría para concentrarse en su preparación para Londres 2012. Dijo que piensa retomarlos.

"Me siento cansada", expresó cuando se le preguntó cómo se sentía. "Feliz por el hecho de estar aquí. Acá el nivel es demasiado alto, y no hice la marca que quería".