La defensa del exministro brasileño José Dirceu, uno de los 38 acusados por corruptelas que salpicaron al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en 2005, rechazó hoy que su cliente haya participado en sobornos de diputados, como sostiene la acusación.

"Un proceso (judicial) no tiene raza, no tiene color, no tiene partido político. Tiene o no tiene pruebas, y este no las tiene", declaró ante el Tribunal Supremo el defensor del exministro, José Luis de Oliveira, el primero de los 38 abogados que presenta sus alegatos ante la corte.

Dirceu, uno de los hombres más influyentes en el primer mandato que Lula comenzó en enero de 2003, ha sido señalado por la acusación como "jefe" de una "banda" que se habría valido del dinero público para financiar campañas del Partido de los Trabajadores (PT) y sobornar a decenas de diputados para que apoyasen al Gobierno.

De Oliveira sostuvo que la acusación, formulada ante el Supremo por el procurador general, Roberto Gurgel, se apoya en "unos pocos testimonios" y en artículos de prensa, pero "desprecia el proceso legal" y "desconoce" a otros "cientos de testigos" que niegan no sólo los hechos, sino también la supuesta responsabilidad de Dirceu.

"No es verdad que existió la propalada compra de votos", declaró el abogado ante el pleno del Supremo, y afirmó que el exministro, cuando asumió sus responsabilidades en el Gobierno de Lula, "dejó de participar en la vida interna del PT", que supuestamente articuló la trama de sobornos en el Parlamento.

De Oliveira repasó los 40 años de vida política de Dirceu, que comenzó en la década de 1960 en las luchas estudiantiles contra la dictadura de entonces, le llevó al exilio en Cuba y luego, con la democratización, al Parlamento como diputado y finalmente al Gobierno con Lula.

Aclaró, sin embargo, que su defensa "no se apoya en una vida política sin una sola mancha, sino en el propio proceso", del que insistió una y otra vez que "no tiene una sola prueba" contra el exministro, acusado por el procurador de haber "ideado y dirigido" la supuesta trama de corrupción.

El abogado parafraseó incluso a la propia acusación, la cual sostiene que entre los años 2002 y 2005 operó el "más atrevido y escandaloso esquema de corrupción y desvío de dinero público que se haya descubierto en Brasil".

Según De Oliveira, "la defensa entiende que el pedido de condena con base en los elementos producidos (por la acusación) es el más escandaloso y atrevido ataque a la Constitución nacional".

Después del alegato del defensor de Dirceu, serán escuchados los abogados del expresidente del PT José Genoino y del antiguo tesorero de esa formación Delubio Soares.

Asimismo, deberá presentar su defensa el abogado del publicista Marcos Valerio Fernandes, considerado como "articulador" de toda la trama y cuyas empresas fueron beneficiadas con contratos de empresas públicas, que luego, según la acusación, servían para alimentar la red de corruptelas.

El juicio comenzó el jueves pasado y, según el Supremo, la fase de alegatos se prolongará hasta el día 15 de agosto y la sentencia se conocerá antes de mediados de septiembre próximo.