Días antes de que iniciaran las celebraciones por el inicio del Año Nuevo chino, seis grandes apostadores se sentaron un día a las mesas privadas de bacará en el casino MGM Grand en Las Vegas y comenzaron a lanzar apuestas de 100.000 a 200.000 dólares una mano. Fue una escena difícilmente fuera de lugar estos días en la Ciudad del Pecado.

Grandes apostadores, en especial de Asia, están viajando a tropel a Las Vegas para jugar bacará, proporcionando un enorme empujón al ingreso neto de los casinos de la ciudad.

El juego de bacará ha superado con facilidad al blackjack en términos de ingresos de casino en Las Vegas y ahora representa casi 60% de los ingresos por juegos de mesa de MGM en el último año. Es especialmente popular en la ciudad durante las celebraciones del Año Nuevo chino, cuando visitan decenas de miles de turistas de Asia.

"Para nosotros ganar dinero en los juegos de cartas actualmente sin el bacará es casi imposible", dijo Debra Nutton, vicepresidenta de operaciones de casino en el hotel-casino MGM Grand. "Necesitamos a las grandes 'ballenas' para ganar dinero", señaló.

En la jerga de Las Vegas, una "ballena" es un apostador en grande que fácilmente apuesta en una noche más de lo que ganan en un año la mayoría de las familias estadounidenses. Los principales casinos los atienden con salones de aislados, donde se realizan apuestas en bacará que inician a menudo con un mínimo de 10.000 dólares por mano.

Las ballenas típicamente gustan más del bacará, un juego idealizado en películas de James Bond y muy popular en Macao y Singapur.

El juego se basa en una premisa simple: ¿quien terminará con una mejor mano, el jugador o el banquero? Los apostadores reciben dos cartas y predicen si derrotarán al banquero, puesto que normalmente se rota entre los jugadores de la mesa. Mesas más pequeñas, conocidas como mini bacará, inician con límite de 100 dólares y parecen más como mesas largas de blackjack, saltándose al banquero rotatorio y dejando ese papel al repartidor de cartas.

Cifras de Nevada muestran que durante los 12 meses que terminaron el 30 de noviembre, los casinos de todo el estado ganaron 1.270 millones de dólares de jugadores de bacará, con el juego ofreciéndose en un total de 258 mesas en 24 casinos. El Blackjack, mientras tanto, obtuvo sólo 1.030 millones, a pesar de que se ofreció en un total de 2.810 mesas en 151 casinos.

Aunque los casinos esperan embolsarse 12% del dinero apostado en bacará, la enorme cantidad jugada en pocas apuestas significa grandes diferencias en ingresos trimestre a trimestre, dependiendo de cuánta suerte tengan los apostadores.

Las máquinas tragamonedas son aún la forma más popular y lucrativa de apostar en Nevada, con casi 165.000 máquinas en más de 330 lugares, incluidos supermercados, estaciones de gasolina y aeropuertos.

El bacará ha sido el juego de mesa más lucrativo desde el 2009, y ha estado aumentando su participación desde entonces, según un análisis de ingresos de apuestas de Dave Schwartz, director del Centro de Investigación de Apuestas en la Universidad de Nevada, campus Las Vegas.

Eso a pesar de que el juego no se ofrece ampliamente, señaló.

"La real gama alta del juego está ocurriendo en quizá seis o siete casinos", indicó Schwartz.

En momentos en que los estadounidenses estuvieron batallando durante la Gran Recesión, los casinos de Las Vegas estuvieron trabajando más duro para incrementar el turismo de visitantes internacionales acaudalados, especialmente asiáticos. La preferencia de juego de ellos, señalan los casinos, es el bacará.

El MGM Grand está entre esos casinos de la Franja. Están dependiendo más de grandes apostadores que llegan este fin de semana por el Año Nuevo chino. Nutton dijo que su casino podría duplicar la cantidad de mesas de bacará durante el año nuevo chino y aún así seguir ajetreado.

Además de vuelos privados y hospedaje de lujo, Nutton dijo que los casinos alrededor de Las Vegas atraen jugadores todo el año ofreciendo torneos para grandes apostadores con premios acumulados de un millón de dólares.

El costo de entrada a un torneo de tres días realizado en el casino mansión de MGM Grand a inicios de octubre fue de 5.000 dólares y ofreció al ganador 750.000 dólares, y a siete jugadores más al menos 10.000 dólares a cada uno; a todos los participantes se les dio una computadora de tablilla nueva, y se sorteó un auto BMW convertible 2012 entre los finalistas.