El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, celebró hoy el acuerdo alcanzado entre Sudán y Sudán del Sur sobre la explotación del petróleo de la zona fronteriza y otros asuntos económicos, aunque pidió más diálogo a las dos naciones para resolver el resto de asuntos por los que están enfrentadas.

"Es un hito importante para construir buenas relaciones vecinales entre los dos Estados", dijo el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en un comunicado en el que mostró la esperanza del máximo responsable de Naciones Unidas de que esos países hayan reducido "de manera importante" sus diferencias en los temas que las dividen.

Sudan y Sudán del Sur llegaron el pasado sábado a un acuerdo sobre las tasas que el sur debe pagar por el tránsito de su petróleo por los oleoductos del norte, un asunto que ha llevado a intensos enfrentamientos en la zona fronteriza de ambas naciones en los últimos meses.

En un principio, Jartum pedía a Yuba que pagara 36 dólares por cada barril de petróleo que pasaba por su territorio, que hasta ahora solo puede ser exportado a través de Sudán.

En el acuerdo anunciado este sábado, se revela que Sudán del Sur pagará a Sudán un total de 9,48 dólares, un aumento de los 1,87 que ofrecía en un principio el primer país.

El secretario general lamentó, sin embargo, que ambos Gobiernos no cumplieran el plazo del 2 de agosto marcado por el Consejo de Seguridad de la ONU para firmar acuerdos bilaterales, y exhortó a los líderes sudaneses y sursudaneses a "mostrar la voluntad política necesaria para resolver todos los asuntos pendientes".

Ban sí mostró su beneplácito ante los acuerdos alcanzados por el Gobierno de Sudán y el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán-Norte (SPLM-Norte) con la Liga Árabe, la Unión Africana y la propia ONU para garantizar la ayuda humanitaria en las zonas de guerra en los estados de Kordofán del Sur y el Nilo Azul.

El secretario general exhortó al Gobierno de Sudán a "garantizar rápidamente la entrega de ayuda a las poblaciones necesitadas", señaló el mismo comunicado, en el que felicitó al expresidente de Sudáfrica Thabo Mbeki, mediador en el conflicto, por "los avances logrados".

La tasa acordada el sábado estará sólo vigente durante tres años y medio, tras lo cual se negociará un nuevo precio si Sudán del Sur quiere seguir utilizando los oleoductos de Sudán, lo cual es improbable, puesto que para entonces se prevé que ese país haya acabado de construir su propio oleoducto.

Por otro lado, Sudán del Sur acordó pagar un total de 3.000 millones de dólares durante tres años, equivalentes a una tercera parte de las pérdidas económicas que sufrirá Sudán al no poder ya explotar los pozos de su vecino del sur.

El Gobierno de Sudán del Sur, que se independizó de Sudán en julio de 2011 tras un referéndum de independencia, mantiene tensas relaciones con Jartum desde entonces, que llegaron a su peor momento en enero pasado, cuando Yuba frenó por completo la producción de 350.000 barriles de crudo al día.

Esta decisión de Sudán del Sur se tomó al no llegarse a un acuerdo entre los dos países sobre las tasas de tránsito del petróleo, pero la medida supuso un duro golpe para la economía de ambos países.