Todo la adrenalina y desgaste físico que tuvo Germán Lauro en la final del lanzamiento de bala hace tres días le pasó factura al argentino en el disco el lunes en los Juegos Olímpicos de Londres.

Lauro fue eliminado en la ronda preliminar con un lanzamiento de 57,54 metros, que estuvo muy por debajo de su mejor marca este año y personal de 63,55.

"No se pudo dar. Pagué el desgaste. No estaba bien físicamente", admitió el argentino de 28 años. "Sentí como si me hubiese pasado un camión por arriba".

Explicó que cuando uno de los rivales de su grupo lanzó 63,60, "sabía que iba a ser muy difícil".

"De todas maneras uno hace lo mejor posible", añadió.

El viernes, Lauro se convirtió en el primer atleta argentino en avanzar a la final del lanzamiento de la bala, al tiempo en que quebró dos veces el récord de su país en la especialidad.

"Todavía no caigo (en cuenta) de la magnitud de lo que logré los otros días", agregó.

"Fue algo espectacular", indicó. "Las reacciones que generó mi pase a la final fueron impresionantes en las redes sociales y hasta tuve que apagar el teléfono".

El astro de la selección de básquetbol, Manu Ginóbili, presenció la final de bala desde las tribunas, comentó Lauro.

Ante una interrogante sobre si analizará la posibilidad de dedicarse sólo a una modalidad, Lauro respondió que eso lo valorará más adelante. "A mi me gusta la bala y el disco. Además, es importante que el país tenga presencia en estas competencias".

El oriundo de Trenque Lauquen asistió en Londres a sus segundos Juegos Olímpicos. Hace cuatro años en Beijing ni siquiera se metió entre los primeros 15.

"Me voy bien. Contento porque viví algo especial", destacó. "También desgastado. Fueron muchas emociones, dos competencias en pocos días".