Una estación árabe de televisión difundió el domingo un video que supuestamente muestra a rebeldes sirios mientras resguardan a un grupo de personas de Irán secuestradas la víspera y anuncian más ataques a objetivos iraníes.

El grupo de los hombres armados en el video se identificaron como miembros de las rebeldes "Brigadas Baraa" y dijeron que al menos uno de los 48 cautivos era un integrante de la Guardia Revolucionaria, una poderosa entidad militar de Irán.

Afirmaron que los iraníes formaban parte de una "misión de reconocimiento" en la capital de Siria, Damasco, cuando fueron secuestrados. Irán asegura que los cautivos son peregrinos que visitaban un santuario.

"Le prometemos a Irán y todos lo que apoyan a este régimen (sirio) ... atacaremos a todos los objetivos (iraníes) en Siria", dijo uno de los rebeldes en el video. "El destino de todos los iraníes que operan en Siria será el mismo que el de los que tenemos aquí, ya sea cautivos o muertos, Dios mediante".

El secuestro podría arrastrar aún más a Irán, gran aliado de Damasco, hacia la guerra civil en Siria. El plagio también suscitó interrogantes sobre el verdadero control que el régimen del presidente Bashar Assad tiene en el centro de su poder en la capital.

El mes pasado, los rebeldes y las fuerzas del régimen tuvieron una semana de intensos combates en Damasco, en lo que fue la mayor ofensiva de los insurgentes en la capital.

El gobierno afirmó el sábado que tenía el control total de todos los distritos de Damasco después de haber "purgado" una de las áreas en poder de los rebeldes. Pero varios habitantes de la capital afirmaron que durante la noche escucharon explosiones y disparos en diversos distritos de Damasco.

El sábado, un grupo de hombres armados secuestró a 48 peregrinos iraníes en las afueras de Damasco, en una osada operación. Según la agencia oficial de noticias de Irán, IRNA, los peregrinos viajaban en un autobús del suburbio de Sayeda Zeinab, unos 16 kilómetros (10 millas) al sur de Damasco, al aeropuerto para regresar a su país, cuando fueron secuestrados.

Irán, habitado en su mayor parte por la comunidad chií, es un aliado cercano del asediado gobierno sirio, dominado por la minoría alauita, una rama del chiísmo. Siria ha recibido por mucho tiempo a los peregrinos iraníes que visitan el domo dorado del santuario de Sayeda Zeinab, la nieta del profeta Mahoma.

Hasta 700.000 peregrinos suelen llegar a Siria cada año, señaló IRNA, aunque el número ha caído desde que empezó el levantamiento contra Assad hace 17 meses. La revuelta, según activistas, ha dejado unos 19.000 muertos.