El presidente Sebastián Piñera encabezó hoy la inauguración de un memorial a la entrada de la mina San José, en el norte de Chile, donde hace dos años 33 trabajadores quedaron atrapados a 700 metros de profundidad y cuyo rescate se prolongó por 70 días, un acto al que asistieron 21 de los mineros.

El 5 de agosto de 2010, 33 mineros quedaron atrapados en un yacimiento situado en pleno desierto de Atacama, tras el desprendimiento de una roca de 800 toneladas, y su rescate, que resultó exitoso, se transformó en el más importante y prolongado en la historia.

Un monumento que lleva por nombre "33 mineros de Atacama, el milagro de la vida", que lo conforman una cruz de cinco metros de altura y un altar de la Virgen de la Candelaria, patrona de los mineros, recordará la hazaña del rescate que fue seguido por millones de televidentes en el mundo.

En el lugar, donde por más de dos meses se levantó el campamento Esperanza, se realizó un acto ecuménico a cargo del obispo de la ciudad de Copiapó, Gaspar Quintana, y del pastor evangélico Carlos Parral.

Piñera llegó hasta la zona acompañado de su esposa, Cecilia Morel, y de sus nietos, así como de los ministros de Minería, del Trabajo, de Obras Públicas y de Salud, que se sumaron a otros 150 invitados de la zona y a 21 de los 33 mineros que vivieron esa odisea.

Algunos de ellos ya no viven en la zona, situada a más de 800 kilómetros al norte de Santiago, otros se han dedicado a dictar charlas y unos pocos permanecen recluidos en sus casas, aún afectados por el síndrome del encierro.

El presidente Piñera recordó con sus palabras los difíciles momentos vividos y destacó la labor de Laurence Golborne, en aquel entonces ministro de Minería, quien tuvo el "coraje" de llevar adelante la misión de sacar con vida a los trabajadores.

Terminado el acto, el mandatario se dirigió a la terminal aérea de Copiapó, donde abordó el avión que le trajo de vuelta a la capital, sin hacer más declaraciones.

El 13 de octubre de 2010, Florencio Ávalos fue el primer minero en salir a bordo de la cápsula "Fénix 2" y casi 24 horas después, el jefe de turno Luis Urzúa fue el último rescatado del más largo cautiverio que un ser humano haya soportado bajo tierra, salvamento que fue visto por mil millones de televidentes.

Tras su rescate, cada minero recibió 5 millones de pesos (10.000 dólares) como regalo del empresario chileno Leonardo Farkas y 14 de los rescatados reciben pensiones de gracia de 250.000 pesos mensuales (unos 500 dólares) otorgadas por el Estado, y 22 de ellos realizan periódicamente charlas por las que pueden cobrar entre 1.200 y 2.400 dólares en Chile y 8.000 en el extranjero.

Hace una semana se anunció que los mineros comercializarán próximamente una gama de productos bajo la marca "Los 33 del milagro" que se venderá principalmente en aeropuertos y que les permitirá complementar sus ingresos.

Para ello, la empresa Propiedad Intelectual Minera (PIM), creada a fines de 2010 y cuyos accionistas son los 33 mineros, espera suscribir en los próximos días un contrato con una firma chilena.

"Ellos van a hacer todo tipo de productos, como tazones, camisetas o medallas, para que los turistas se lleven un recuerdo de nosotros, de Copiapó o de Chile", explicó José Ojeda, autor del famoso mensaje: "Estamos bien en el refugio los 33".