Las piernas le temblaron durante la ceremonia de presentación. No sabía dónde esconder sus manos, ni podía quedarse tranquila.

Pero a la hora de la competencia, la pesista guatemalteca Astrid Camposeco encontró la calma para cumplir con su rutina en los pesos súper pesados (más de 75 kilos) en el levantamiento de pesas de los Juegos Olímpicos.

Aunque sus 208 kilos totales sólo le bastaron para terminar 11ra en su categoría, la experiencia vivida es más que un regalo para la única mujer guatamalteca en el levantamiento de pesas de Londres.

"Estaba muy nerviosa a la hora de la presentación, me temblaban las piernas de verdad, pero luego pude controlarme un poco y hacer mis levantamientos", relató Camposeco a la AP. "Me siento muy contenta con lo que he alcanzado, porque trabajé muy duro para lograr mi clasificación y llegar a mis primeros Juegos Olímpicos".

Camposeco dijo que fue un lujo competir en una categoría en la que se rompierion varios récords mundiales.

"Es un sueño hecho realidad, un verdadero lujo de conocer y compartir con las mejores atletas de todo el mundo en mi categoría. Es un orgullo, me impresioné y eso me motiva a competir más duro en el futuro", dijo.

El oro fue para la china Zhou Lulu, que totalizó 333 kilos, para el récord olímpico y mundial (logrando, además, la marca olímpica en envión con 187 kilos). La plata fue para la rusa Tatiana Kashirina, con 332 kilos y la nueva marca mundial en arranque, con 151 kilos. El bronce fue para la armenia Hripsime Khurshudyan, con 294 kilos.

Camposeco, de 21 años, apenas levantó 208 kilos pero logró superar las metas que se había trazado para Londres.

"Me fue muy bien. Ahora en lo que me voy a concentrar es en los próximos Juegos Centroamericanos y seguir trabajando duro para mejorar las marcas", indicó.