Laura Sánchez se salió de la sombra de otras clavadistas mexicanas de más renombre al lograr el domingo una medalla olímpica haciendo gala de un temple de acero y remontando del sexto al tercer puesto con sus últimos saltos.

Sánchez se repuso a un titubeante inicio en el trampolín de tres metros y con un contundente cierre terminó sumando 362.40 puntos y arrebatándole el bronce a la italiana Tania Cognotto por apenas .20 centésimas.

"Aún no lo puedo creer", dijo Sánchez a The Associated Press. "Esta medalla es un premio a mi esfuerzo, al nunca bajar los brazos y no dejar de soñar en que se podía lograr una medalla olímpica".

A lo largo de su carrera, Sánchez ya había ganado varias competencias regionales y un bronce en saltos sincronizados de tres metros en el mundial de Barcelona junto con Paola Espinosa. Sin embargo, nunca brilló con la misma intensidad que Espinosa, quien es, después de Joaquín Capilla, la clavadista más grande de la historia en México.

"Sabes que eso me lo han dicho, pero yo no me comparo con ella. Yo tengo mi propia historia y hoy logré la única medalla que me faltaba conseguir en mi carrera y eso me tiene inmensamente feliz", afirmó Sánchez. "Pero a la vez, si soy sincera, puedo decirte que no me lo creo el tenerla ya colgando de mi cuello", agregó.

No es para menos.

Sánchez comenzó la prueba titubeante. En su primer clavado sumó 70.50 y estaba dentro de las primeras cinco, pero luego vino su peor de la jornada en el que sumó 67.50 unidades y resbaló hasta el sexto.

Arriba de ella, las chinas Wu Minxia, quien acabó siendo oro y su compatriota He Zi, plata, tenían su prueba aparte en la disputa por la cima mientras que Cognotto iba en tercero.

Pero la mexicana enderezó el camino rumbo a los metales con su cuarto y sexto, con los que sumó 75.00 puntos en cada uno. El primero de los dos fue un 305 en B y el segundo un 5152 en posición B, ambos de 3.0 grados de dificultad.

"Ese cuarto no sabes, creo que fue la clave porque es el que más trabajo me ha dado siempre en los entrenamientos, pero por lo mismo fue el que más entrené antes de llegar a Londres y hoy todo ese esfuerzo se ve recompensado", añadió la clavadista, quien incluso ya fue felicitada por el presidente de México, Felipe Calderón.

"El presidente me dijo que desde ayer estaba al pendiente de mi resultado, que está muy contento y orgulloso del trabajo que se ha hecho en estos juegos", añadió.

Con 26 años de edad y en un país donde los clavados son uno de los deportes de elite, Sánchez no sabe cuál será su futuro, especialmente después de ganar lo único que le hacía falta en su carrera.

"No lo sé, es algo que voy a meditar pronto", dijo sobre el posible retiro. "Atrás de mí viene una generación impresionante de clavadistas y no será fácil seguir. Mentalmente hoy te diría que sí quiero seguir y buscar otros Olímpicos, pero falta ver que mi cuerpo quiera seguir también en esto".

La medalla de Sánchez fue la tercera para México en los clavados de Londres 2012 donde antes ya ganaron plata las parejas de hombres y mujeres en plataforma de 10 metros.

"Creo que es un premio al trabajo de muchos entrenadores y quiere decir que cuando se hacen bien las cosas, el éxito es una consecuencia nada más", concluyó Sánchez.