En su primer viaje a Taiwán desde que salió de la oscuridad para convertirse en un astro de la NBA, Jeremy Lin ha prometido mantenerse fiel a sí mismo y no verse abrumado por la fama que lo acompaña.

En una muestra de su modestia, Lin dijo el domingo que espera inspirar a otras personas a que jueguen basquetbol, de la misma forma en que el ex astro chino de la NBA Yao Ming lo inspiró a él.

Recientemente, Lin dejó a los Knicks de Nueva York para integrarse al otrora equipo de Yao, los Rockets de Houston. Nació y se crió en Estados Unidos, pero su abuela materna es de China y sus padres son de Taiwán. La NBA puede esperar que Lin le genere amplias ganancias en el vasto mundo de habla china debido a sus raíces asiáticas.

Lin evadió el delicado tema de si es chino o taiwanés, y se limitó a decir que "hay mucha historia detrás de lo que soy".

El base promedió 14,6 puntos y 6,2 asistencias en 35 partidos (25 de ellos como titular) para los Knicks la temporada pasada.