El presidente paraguayo, Federico Franco, afirmó que el Mercosur se convirtió en un "club ideológico de amigos" y acusó a Venezuela de financiar grupos "terroristas" en Paraguay y Colombia, según publicó hoy la prensa brasileña.

Paraguay "no tiene nada contra Venezuela" y su "problema" es con el presidente venezolano, Hugo Chávez, señaló Franco en una entrevista al diario brasileño O Estado de Sao Paulo.

Franco, que como vicepresidente sucedió en el poder en junio pasado a Fernando Lugo, destituido en un juicio parlamentario por el Congreso paraguayo, cuestionó la aceptación de Venezuela en el bloque del Mercosur sin la aprobación del poder legislativo de su país.

Para el jefe de Estado, el Mercosur "dejó de ser una institución comercial" y se convirtió en un "club ideológico de amigos", en referencia a la adhesión venezolana sin el aval paraguayo.

El ingreso de Venezuela al Mercosur fue aprobado el 29 de junio pasado en la cumbre del bloque celebrada en Mendoza (Argentina) y ratificado el pasado 31 de julio en un cumbre extraordinaria celebrada en Brasil.

En la primera de las reuniones, las presidentas Cristina Fernández, de Argentina; Dilma Rousseff, de Brasil y el mandatario de Uruguay, José Mujica, aprobaron la suspensión temporal de Paraguay debido a la destitución, el 22 de junio, de Lugo.

La oficialización de Venezuela como miembro pleno del Mercosur "fue una decisión totalmente política y no jurídica y por eso es absolutamente ilegal", subrayó Franco, quien aseveró que el Gobierno de Caracas financia grupos "terroristas" de Colombia y Paraguay.

Según Franco, el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) tiene relación con la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "que son apoyadas por Caracas".

"Esos grupos irregulares, deplorables y terroristas, hicieron del miedo un negocio, secuestrando y matando y en esas condiciones no podemos aceptar a Venezuela", apuntó.

El gobernante evitó comentar si Paraguay realizará acuerdos con terceros países por fuera del bloque, pero advirtió que con las decisiones "injustas" del Mercosur su nación, "libre y soberana", está "eximida" en este momento de cualquier tipo de compromiso con el Mercado Común del Sur.

El Gobierno de Franco ha recibido muestras de rechazo de países de la región, entre ellos Venezuela, que consideran que con la destitución de Lugo se atentó contra la democracia.

El mandatario paraguayo volvió a citar que cuando los cancilleres del Mercosur viajaron en junio a Paraguay para intentar persuadir a los legisladores de no enjuiciar a Lugo, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, se reunió privadamente con la cúpula militar paraguaya.

"Maduro quiso imponer a los militares una declaración rechazando una decisión constitucional de otro país y eso es una hipocresía", expresó Franco, para quien el viaje extraordinario de los cancilleres suramericanos "fue una injerencia".