Dos soldados neozelandeses murieron y otros seis fueron heridos durante un enfrentamiento con supuestos insurgentes en la región central de Afganistán, indicó hoy el primer ministro de Nueva Zelanda, John Key.

El choque se produjo ayer cuando los militares neozelandeses acudieron en ayuda de la Policía afgana enfrentada a un grupo de guerrilleros en la aldea de Do Abe, en el noreste de la provincia de Bamiyan, informó el diario "New Zealand Herald".

Hasta el momento ascienden a siete el número de soldados neozelandeses fallecidos en la guerra de Afganistán desde que se sumaron a la coalición contra los talibanes en 2003.

"Tengo que admitir con gran tristeza que estos soldados han pagado el mayor precio. Mis pensamientos están con sus familias y amigos", afirmó Key en rueda de prensa.

"Esto confirma el peligro que corren nuestras tropas en su tarea de pacificación en la provincia", dijo el primer ministro, quien aseguró que el incidente no afectará a los planes de retirar sus fuerzas del país el año que viene, aunque no precisó la fecha.

Uno de los soldados, de los que no han revelado la identidad, murió cuando un proyectil impactó contra el vehículo blindado en el que viajaba, mientras que el segundo falleció mientras patrullaba a pie a causa del fuego enemigo.

También resultaron muertos dos policías afganos y otros siete fueron heridos en el enfrentamiento.

"Dispararon munición antitanque contra nuestros vehículos blindados, así como fuego de armas menores -rifles y automáticas- contra nuestras tropas", señaló el jefe de las Fuerzas de Defensa, el teniente general Rhys Jones.

"Sufrimos dos muertos y otros seis heridos en los dos o tres minutos en los que se produjo ese primer ataque contra nuestras fuerzas", detalló Jones.

Tres de los soldados neozelandeses heridos, en estado grave, serán evacuados a su país.

El pasado mayo, el Gobierno nezolandés anunció que retirará sus tropas de Afganistán en 2013, un año antes de lo previsto, para dar paso a la transición del control de la seguridad a las autoridades locales.

Los 140 soldados neozelandeses desplegados en la provincia de Bamyan tenían previsto terminar su misión en 2014, pero finalmente cederán el control de la seguridad a las fuerzas afganas a finales de este año.