Aviones militares sirios sobrevolaron hoy y bombardearon con intensidad la ciudad de Alepo, en el norte del país, y los feudos rebeldes en la zona registraron numerosas explosiones, informaron testigos y medios locales.

Los proyectiles impactaron sobre todo en los barrios de Salahedín, Al Sukari, Bab al Hadid, Shar, Nayrab y el casco antiguo de la ciudad, relataron a Efe testigos.

Medios de comunicación pro gubernamentales apuntaron que uno de los objetivos de la ofensiva aérea es la sede local de la Corte Civil, que se ha transformado -añadieron- en la base de un supuesto grupo vinculado a la red terrorista Al Qaeda.

Las mismas fuentes señalaron que cinco insurgentes murieron en la víspera y un número indeterminado de ellos resultaron heridos en una emboscada de las fuerzas de seguridad en Alepo.

Efectivos militares continuaron llegando a Alepo para recuperar el control de la zona en los combates que desde hace días se libran en la ciudad y que los rebeldes bautizaron como la "madre de las batallas".

Además, algunas páginas en internet difundieron un vídeo en el que el coronel Ibrahim Mohamed al Hariri, jefe de la Guardia de Alepo, y el teniente coronel Mahmud al Rahim Haza, jefe de Investigación de Tráfico en la misma ciudad, anuncian su deserción.

En Damasco, los choques entre los opositores y leales al presidente sirio, Bachar al Asad, continuaron hoy en algunos barrios como Muhayirin, Salheih, Rukn al Din y Jobar.

Al menos doce personas fueron ejecutadas en el barrio damasceno de Tadamun, donde se desplegaron refuerzos militares con el objetivo de expulsar a los combatientes rebeldes, informó la agencia oficial de noticias siria, Sana.

La televisión estatal siria acusó a los grupos insurgentes de matar a una persona y herir a decenas con morteros lanzados contra un edificio residencial ubicado detrás del hospital de Al Abaseyin, en la capital.

En los alrededores de Damasco, los enfrentamientos también prosiguieron en las localidades de Harasta y Yalda, entre otras zonas.