Oscar Valdez avisó tras su segunda victoria en peso gallo el pasado miércoles que los cuartos de final del domingo contra el irlandés John Joe Nevin en boxeo de los Juegos Olímpicos iban a ser un combate "de estilo muy mexicano".

El sonorense no se equivocó, pues la segunda pelea de la sesión de tarde destiló ardor guerrero. Pero el resultado fue de claro color irlandés y Nevin se impuso por 19-13, dejando a México sin púgiles en la competición.

México apenas había clasificado a dos boxeadores a los Juegos, Váldez y el peso welter Oscar Molina, quien cayó en su choque inicial con el tayico (Tayikistán) Anvar Yusunov.

Váldez era considerado como la gran esperanza para ganar una medalla en boxeo que le es esquiva a México desde Sydney 2000. Pero ante Nevin no mostró su mejor versión y volvió a abandonar unos Juegos sin premio, como ya le ocurrió en Beijing 2008, cuando cayó en primera ronda.

Nevin fue el rival rocoso que había aventurado VAldez, buscando el cuerpo a cuerpo y pegando duro desde el primer asalto, pero el mexicano se defendió bien en el inicio y la campana sonó con empate de 5-5. El segundo asalto fue el principio del fin para el púgil de Nogales, pero los jueces marcaron ventaja de 7-4 favorable a Nevin.

En el round final, Váldez echó el resto y Nevin llegó a tambalearse, pero nuevamente los jueces marcaron 7-4 para su rival, que se enfrentará al cubano Lázaro Alvarez en semifinales.

Váldez, desconsolado y lloroso al abandonar el cuadrilátero, no quiso realizar declaraciones a la prensa, mientras que Nevin felicitó a su rival: "Es un gran peleador y creo, honestamente, que un día será campeón del mundo. Me dio un derechazo demoledor en el tercer round, pero acabó cansado".