El candidato presidencial opositor Henrique Capriles desafió el viernes al Poder Electoral que le prohibió utilizar una gorra con los colores patrios, y apareció con ella durante una concentración en las afueras de Caracas, mientras el presidente Hugo Chávez aseguró que acatará todas las normas.

"Acá se van a la cama todas las noches casi cuatro millones de venezolanos sin comer y para el gobierno el tema es la gorra que yo uso", dijo Capriles el viernes en uno de varios twitter.

"Acá asesinan más de 40 venezolanos todos los días y el tema para el gobierno es la gorra que yo uso", dijo en otro twitter, en alusión a los homicidios en el estado de Vargas, donde se ubica Carayaca.

Capriles, el primer candidato de la oposición que según múltiples analistas tiene posibilidades reales de derrotar a Chávez, quien buscará su tercera reelección en las elecciones del 7 de octubre, recorre diariamente varios poblados pobres del interior del país.

Durante sus recorridos usa ropa deportiva y una gorra con visera que luce los colores de la bandera venezolana: rojo, amarillo y azul. El viernes apareció con pantalones grises, una polera azul oscuro y la ya conocida gorra.

Al concluir las manifestaciones el candidato opositor suele regalar al público varias gorras similares a la suya.

Capriles criticó por las obras de infraestructura que supuestamente Chávez no ha realizado en Carayaca, ciudad que visitó el viernes.

Dijo que "al gobierno no le importa que el hospital (de Carayaca) no funcione, ahora su preocupación es la gorra".

"Yo no estoy violando ninguna norma, yo respeto toda la normativa, pero también les digo, seamos serios...el país está esperando (conocer) cuales son nuestros planes para solucionar los problemas. Si el gobierno ya no tiene nada más que ofrecer, yo no tengo la culpa", añadió.

Capriles puede ser objeto de una sanción si así lo decide el CNE, ante el cual tiene cinco días para exponer sus descargos, luego el Poder Electoral tendrá otros 10 días para decidir si lo castiga.

La vicepresidenta del CNE, Sandra Oblitas, advirtió en la víspera que "hemos hecho múltiples llamados a este candidato y nos llama la atención su inobservancia del reglamento y su abierto desacato del Poder Electoral".

"Nos preguntamos si es que el candidato pretende victimizarse ante una eventual sanción", añadió.

Vicente Bello, representante del comando de Capriles ante el Poder Electoral -- Consejo Nacional Electoral, CNE --, declaró que la oposición no ha recibido ninguna notificación escrita sobre la investigación administrativa.

"No tenemos una notificación por escrito, razonada y presentando los artículos que pudieron ser violados. Tenemos una declaración pública, cuando tengamos una comunicación inmediatamente emitiremos una respuesta", agregó Bello.

Las normas que rigen las elecciones prohibe que se utilicen en la propaganda electoral "los símbolos nacionales o regionales de la patria o de los próceres de la República Bolivariana de Venezuela, o los colores de la Bandera Nacional o Regional".

El CNE está compuesto de cinco integrantes, cuatro de los cuales son considerados favorables al mandatario. Su labor de investigación administrativa consiste en comprobar la transgresión a una o varias normas electorales y establecer reparaciones, imponer multas y declarar la responsabilidad administrativa del acusado.

Chávez, en tanto, aprovechó una caravana que realizó el viernes por la tarde para llamar la atención sobre el presunto desacato del comando opositor que respalda a Capriles y lo acusó de "desconocer las instituciones".

Respondió preguntas de periodistas, y haciendo un símil con un partido de béisbol, dijo que lo que hace Capriles "es un reto al árbitro, lo cual significa un reto a las instituciones".

"Lo más peligroso es que ese reto al árbitro descubre la intención burguesa de la desestabilización, de la violencia y del golpismo", opinó Chávez.

Aseguró que si el CNE le ordenara retirar de su propaganda un corazón pintado con los colores patrios, "los retiraremos de inmediato".

Luego, desde un podio que lucía en el frente el citado corazón, se dirigió a miles de venezolanos que se reunieron para escucharlo en un barrio de Caracas.

El podio desde el que se dirigió al público reunido al final de la caravana lucía el citado corazón, que también se veía a sus espaldas sobre letreros de fondo azul.

"Si a mí me dicen que el color rojo (que usa a menudo en su ropa) es el color de la bandera porque es la tercera franja, y el azul también, y el amarillo, bueno yo me pondré el verde, que me gusta mucho, por cierto, el verde militar, me pondré la chaqueta verde, pero al árbitro hay que hacerle caso", añadió.

Chávez suele combinar en su vestuario, entre camisa, chaqueta y boina u otra prenda de vestir, los colores de la bandera de Venezuela.

Antes, mientras hablaba con periodistas, exhortó a los seguidores de Capriles, "a los que votan por ellos engañados, manipulados o de buena fe, que no se dejen manipular otra vez, que no se dejen llevar al matadero otra vez, como los llevaron el 11 de abril (del 2002), y que respetemos todos la Constitución".

Chávez aludió al fallido golpe de Estado que lo sacó por algunas horas del poder el 2002, hasta que un grupo de militares lo rescató y repuso en el sillón presidencial.

Luego el gobernante subió a una camioneta doble cabina con un mini escenario montado sobre el techo e inició su recorrido, que concluyó en el podio con el corazón de tres colores.

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