Hombres armados secuestraron a 47 peregrinos iraníes en un suburbio de Damasco el sábado en un osado ataque a plena luz del día que dejó al descubierto la creciente inestabilidad en el centro del poder del presidente Bashar Assad.

El secuestro se dio mientras las tropas sirias se movían para atacar uno de los últimos barrios en la capital dominados por los rebeldes y bombardearon el área fuertemente. Hasta el momento ningún grupo se ha adjudicado la autoría del secuestro, aunque los medios de comunicación iraníes culparon a los rebeldes que se enfrentan al régimen de Assad.

Los peregrinos viajaban en un autobús que los llevaba del suburbio de Sayeda Zeinab, unos 16 kilómetros (10 millas) al sur de Damasco, al aeropuerto para regresar a su país, cuando fueron secuestrados, según la agencia de noticias estatal de Irán, IRNA.

Irán, en su mayoría chií, es un aliado cercano del asediado gobierno sirio, que está dominado por los alauitas, una rama del chiísmo. Siria le ha dado la bienvenida por mucho tiempo a los peregrinos iraníes que visitan el domo dorado del santuario de Sayeda Zeinab, la nieta del profeta Mahoma; hasta 700.000 peregrinos suelen venir cada año, señaló IRNA, aunque el número ha caído precipitadamente desde el levantamiento que empezó hace 17 meses y que se calcula ha dejado alrededor de 19.000 muertos.

El sábado por la noche, la agencia de noticias semioficial Fars anunció que las fuerzas sirias liberaron a los rehenes, pero no citó ninguna fuente. No ha habido confirmación por parte del gobierno sirio.

Aún así, el secuestro subraya la incapacidad del régimen, que está peleando contra los rebeldes en todas las ciudades importantes del país, de controlar siquiera los alrededores de la capital.

Este es el mayor secuestro de peregrinos iraníes, aunque no ha sido el único.

En enero, unos pistoleros secuestraron a 11 peregrinos iraníes que conducían de la frontera turca a Damasco a visitar santuarios chiíes. Al menos dos fueron después liberados con mediación turca. Siete ingenieros iraníes que construían una planta de energía en la zona central de Siria fueron secuestrados en diciembre y el Ejército Libre de Siria asumió la responsabilidad, acusándolos de ayudar al régimen de Assad. Al menos cuatro han sido liberados.

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Los periodistas de The Associated Press Elizabeth Kennedy en Beirut, Ali Akbar Dareini en Teherán, y Suzan Fraser en Ankara colaboraron para este despacho.