Los 400 metros con vallas fueron dominio absoluto de Félix Sánchez a principios de la década pasada. El dominicano se ganó entonces el apodo de "Súper Sánchez", un corredor prácticamente invencible que llegó a hilar 43 triunfos consecutivos, ganó dos mundiales y los Juegos Olímpicos de 2004.

Ocho años después de aquel momento cumbre en Atenas, Sánchez vuelve a acariciar el podio olímpico.

A menos de un mes de cumplir 35 años, el nacido en Nueva York de padres dominicanos buscará el lunes su segundo oro olímpico cuando dispute la final de los 400 con vallas en Londres, una gesta casi impensable tomando en cuenta su edad y decepcionantes resultados en temporadas recientes.

Sánchez ganó el sábado su serie semifinal con un impresionante tiempo de 47.76, el mejor del año y apenas 13 centésimas de segundo más lento que cuando conquistó el oro en la capital griega.

"He demostrado al mundo que estoy de regreso", proclamó Sánchez, quien se declaró libre de las lesiones que lo aquejaron en los Juegos de Beijing en los que fue eliminado en las primeras de cambio.

Si gana el lunes, Sánchez se convertiría en el atleta de mayor edad que gana una carrera de velocidad — 400 metros o menos — en la historia de los Juegos Olímpicos. Por supuesto, se trata de un gran "si", y su mayor obstáculo es un vecino caribeño.

Se trata de Javier Culson, el puertorriqueño de 28 años que fue subcampeón mundial en 2009 y 2011, y tiene cuatro triunfos esta temporada en la Liga Diamante.

Culson tiene la oportunidad de darle a Puerto Rico la primera medalla de oro en su historia olímpica.

"Me mueve mucho el apoyo que he recibido y ver como todo un pueblo se ha unido. Han sido años de mucho esfuerzo, sacrificio y dedicación, todo para este momento", escribió en su cuenta de Twitter el oriundo de Ponce, en la costa sur de Puerto Rico. "No hay nada como el apoyo de los boricuas y esa es mi mayor ventaja sobre mis contrincantes. Después de todo no solo corro yo, corre un pueblo", agregó.

En la final también estará el favorito local Dai Greene, quien tuvo una pésima semifinal y se clasificó por la puerta de atrás como cuarto en su serie y con el penúltimo peor tiempo.

De todas formas, el británico es un oponente a tener a temer, tomando en cuenta que le ganó a Culson en la final del mundial del año pasado en Daegu, Corea del Sur.

"Esa no es forma de clasificarse para un campeón mundial", señaló Greene. "No sé qué pasó, creo que no arranqué muy duro. No tropecé ni nada por el estilo, pero cuando me di cuenta, ya todos me habían superado".

Los otros candidatos al podio son los estadounidenses Kerron Clement y Angelo Taylor.