Un día histórico e inolvidable. Así fue el sábado, 4 de agosto en Londres, en el que Michael Phelps coronó con un 18va medalla de oro su ilustre trayectoria en la natación, Oscar Pistorius se convirtió en el primer atleta de extremidades amputadas que compite en unos Juegos Olímpicos y Serena Williams completó un Grand Slam dorado en el tenis.

También fue una noche mágica para el país anfitrión en el Estadio Olímpico con la sucesión de victorias de Jessica Ennis (heptatlón), Mo Farah (10.000 metros) y Greg Rutherford (salto largo) dentro de la segunda fecha del atletismo.

Jamaica dio el primer zarpazo en su pulseada con Estados Unidos en el atletismo cuando Shelly-Ann Fraser-Pryce venció a Carmelita Jeter y así revalidó su título en los 100, convirtiénse en la primera mujer que repite en la distancia desde la estadounidense Gail Devers en 1992 y 1996.

Fraser, la jamaicana dueña de un sonrisa cautivadora, desplazó a Jeter en los últimos 20 metros y cantó victoria con tiempo de 10.75 segundos, tres centésimas más rápida que la estadounidense.

Qué decir del derroche de coraje Erick Barrondo al darle a Guatemala su primer presea en una olimpiada al colgarse una medalla de plata en la marcha de 20 kilómetros, prueba ganada por el chino Chen Ding.

La marcha es una prueba agotadora y cruel, en la que la valentía de sus competidores a veces pasa inadvertida.

Y esto se pudo comprobar con una de las imágenes más desgarradoras de estos Juegos, cuando el ruso y campeón vigente Valeriy Borchin no pudo más y se desvaneció cuando restaba un kilómetro para llegar a la meta, cerca del Palacio de Buckingham. Borchin debió ser llevado a un hospital.

Los Juegos llegaron a su punto medio, con Estados Unidos y China sin darse tregua por el cuadro general de medallas.

Gracias a los triunfos de la cuarteta 4x100 estilos con Phelps y el primer oro olímpico de Williams en individuales, Estados Unidos se mantuvo al frente del tablero con 26 preseas doradas.

China acumula 25 de oro y vibró con la victoria de Sun Yang en los 1.500 metros libres, el llamado maratón de la natación. Sun pulverizó el récord mundial con su segundo oro de los Juegos.

Estados Unidos también aventaja a los chinos en total de medallas, 54 contra 53.

Previo a los Juegos, los pronósticos coincidían en señalar a China para liderar en ambos rubros. Pero Estados Unidos ha respondido con plenitud al desafío, luego de verse superado por los anfitriones en la suma de oros hace cuatros años en Beijing.

La localía está ayudando a Gran Bretaña, tercera en la tabla con 14 de oro y 29 en total. El equipo sorpresa es Corea del Sur (9 y 17) en el cuarto lugar. En cambio, Rusia y Australia han estado muy por debajo de su desempeño habitual.

"Termino mi carrera como yo quiero", dijo Phelps, quien con 27 años decidió retirarse. Se despide como el atleta olímpico más laureado de la historia: una monumental cosecha de 18 oros y 22 en total que supera las cifras de naciones enteras como Tailandia y Egipto.

La otra gran gesta fue la de Williams al emular a Steffi Graf como las únicas dos mujeres que han ganado los cuatro títulos de Grand Slam y el oro de individuales en el tenis. Lo hizo en el césped de Wimbledon, el mismo sitio donde hace un mes ganó su 14to major. De principio a fin en el torneo, Williams logró victorias abrumadoras y la de la final tuvo esos ribetes al endosarle un lapidario 6-0, 6-1 a la rusa Maria Sharapova.

Después de mucha paciencia, esfuerzos y lucha contra la dirigencia del atletismo, el sudafricano Pistorius pudo correr con sus prótesis de fibra de carbono en una carrera olímpica, los 400 metros.

Pistorius demostró el por qué se ganó su plaza al llegar segundo en su eliminatoria para avanzar a las semifinales.

"He trabajado durante seis años... para tener mi oportunidad", dijo "Blade Runner", su apodo.