La brasileña Fabiana Murer quedó sorpresivamente eliminada el sábado a las primeras de cambio del salto con pértiga de los Juegos Olímpicos cuando no pudo conseguir la marca mínima de 4,55 metros.

Murer llegó a Londres entre las favoritas en la prueba tras consagrarse campeona del mundo el año pasado en Daegu, Corea del Sur, y culpó del fiasco a un cambio en su rutina de entrenamiento.

"Cometí un gran error al cambiar mi método de entrenamiento", dijo una contrariada Murer. "Sé que tengo el talento y que (Yelena) Isinbayeva es la única saltadora mejor que yo".

"Así que modifiqué la pauta de mis prácticas sólo para ganarla y ha sido un tremendo error", añadió.

Murer superó el listón en 4,50 metros en su segunda tentativa, pero cometió tres nulos sobre los 4,55, la mínima exigida para acceder a la final.

La brasileña, de 31 años, tiene una mejor marca esta temporada de 4,77 metros y una marca personal de 4,85. Pero dijo haber sufrido mucho por el viento que afectó a las atletas durante la competición.

"No me gusta poner excusas, pero creo que el viento jugó un papel determinante en la prueba de hoy (sábado)", explicó. "Era un viento racheado que variaba de dirección y está claro que no son las condiciones ideales para la pértiga".

Se trata de la segunda decepción olímpica que sufre Murer, quien quedó fuera de las medallas en Beijing hace cuatro años cuando en la final le extraviaron su pértiga.

En 2016, en su país, espera tener otra oportunidad.

"Voy a entrenar duro para preparar los juegos de Río de Janeiro", aseguró.

La fenomenal rusa Isinbayeva avanzó sin problemas a la final de Londres, en la que intentará convertirse en la primera mujer que gana tres medallas de oro seguidas en una competencia individual del atletismo olímpico.

"Fue una competencia difícil por el viento que soplaba", reconoció Isinbayeva. "Pero he saltado bien y he ganado confianza para la final".