Shelly-Ann Fraser-Pryce revalidó su título olímpico de los 100 metros y Jessica Ennis, el rostro británico de los Juegos de Londres, lideró el festival de tres oros de los anfitriones en una jornada del atletismo con varios hitos y una inolvidable primera medalla olímpica para Guatemala.

El Estadio Olímpico palpitó el sábado desde temprano con las preliminares de los 100 metros de hombres, en las que los favoritos Usain Bolt y Yohan Blake avanzaron sin problemas a las semifinales del domingo, cuando también se correrá la esperada final.

Si la velocidad se midiera por sensaciones y no tiempos, se diría que Blake lució mejor que el plusmarquista mundial Bolt, al que le costó bastante tomar la delantera en la largada. Fruto quizá de los problemas musculares que arrastra en la temporada.

"Las piernas están bien y me encuentro cada vez mejor", aseguró Bolt, que aspira a revalidar el espectacular oro olímpico de hace cuatro años en Beijing.

Horas después, Jamaica reivindicó su absoluto dominio de la velocidad.

Fraser-Pryce se convirtió en la tercera mujer capaz de repetir el título olímpico de los 100 metros tras imponerse en la final a la estadounidense Carmelita Jeter y su compatriota Veronica Campbell-Brown con un tiempo de 10.75.

Pero además de los reyes y reinas del hectómetro, el nombre propio de la jornada fue el del sudafricano Oscar Pistorius, que se convirtió en el primer atleta con las piernas amputadas que corre en unos Juegos Olímpicos.

Pistorius, apodado "blade runner" por las prótesis de fibra de carbono con las que corre, avanzó a las semifinales de los 400 metros planos, en una eliminatoria que ganó el dominicano Luguelín Santos.

Latinoamérica no se quedó atrás en las emociones: Erick Barrondo conquistó la primera medalla olímpica en la historia de Guatemala al terminar segundo en la marcha de 20 kilómetros. La prueba la ganó el chino Ding Chen.

"Siento que es la bendición más grande que la vida me ha dado", declaró Barrondo. "Es una alegría para un país que ha sufrido mucho, pero que también ha soñado mucho".

Además, el dominicano Félix Sánchez y el puertorriqueño Javier Culson se clasificaron casi trotando a la final de los 400 metros con vallas del próximo lunes.

La actuación del incombustible Sánchez, campeón en Atenas 2004, fue sobresaliente. A punto de cumplir 35 años se llevó la serie semifinal con la mejor marca de toda la temporada: 47.76.

"Sólo quería ganar la serie. El tiempo no me importaba", dijo Sánchez. "Pero he demostrado al mundo que estoy de regreso".

El país anfitrión vivió una jornada mágica para deleite de los 80.000 espectadores que abarrotaron el estadio londinense, con el oro de Ennis y los de Mohamed Farah en los 10.000 metros y Greg Rutherford en el salto largo.

Farah le ganó en la final nada menos que al legendario Kenenisa Bekele, el bicampeón olímpico y dueño del récord mundial de la distancia que terminó en un sorpresivo cuarto lugar.

Otra de las sorpresas fue la eliminación de la brasileña Fabiana Murer del salto con pértiga. La vigente campeona del mundo no pudo superar los 4,55 metros de mínima exigidos para avanzar a la final y sumó su segunda decepción olímpica consecutiva, después de que en Beijing perdieran su pértiga y se quedara fuera de la lucha por las medallas.

La cubana Yarelys Barrios quedó cuarta en la final del lanzamiento de disco y no pudo repetir la plata lograda hace cuatro años en Beijing.

Barrios logró su mejor lanzamiento en su segundo intento con 66,38 metros, el mejor de la temporada. Pero insuficiente para colgarse una medalla.

La croata Sandra Perkovic, que el año pasado estuvo seis meses sancionada por un resultado positivo a un estimulante, se alzó con el oro gracias a un lanzamiento de 69,11 metros. La plata fue para la rusa Darya Pishchanikova y el bronce, para la china Li Yanfeng.

"Pensé que iba a ir mejor", dijo Barrios. "Aunque sabía que si no tiraba 67 metros no iba a tener medalla en esta competencia".

"Me sentía bien, competí bien, pero ellas lo hicieron mejor", añadió.