Otro competencia, otra medalla de oro para la maquinaria británica de ciclismo. Y otro récord mundial.

El equipo femenino de persecución integrado por Dani King, Laura Trott y Joanna Rowsell le dio al país anfitrión su cuarta medalla olímpica de oro en cinco finales en el Velódromo de Londres con un tiempo de 3 minutos y 14.051 segundos que eclipsó la plusmarca que habían fijado más temprano.

Es la primera vez que Gran Bretaña se corona en la persecución por equipos de mujeres en unos juegos.

Las integrantes lo celebraron con un abrazo colectivo en la recta del fondo del velódromo, mientras eran alentadas por Paul McCartney y por 6.000 espectadores jubilosos.

"Era mi sueño, mi sueño desde que tenía ocho años", dijo King. "Somos como amigas. Estuvieron increíbles".

El equipo estadounidense, formado por Sarah Hammer, Dotsie Bausch y Lauren Tamayo, finalizó en 3:19.727 para quedarse con la plata. Canadá superó a Australia para quedarse con el bronce.

Las británicas cumplieron una carrera impecable, sacándole una diferencia de un cuarto de vuelta a las estadounidenses.

Como se presagiaba antes de los juegos, el Velódromo se ha convertido en el sitio predilecto de los dueños de casa, que previamente se consagraron en las pruebas de velocidad individual y por equipos masculina y el keirin femenino. Cada victoria estuvo acompañada con récords mundiales.

Han prolongado la supremecía ejercida en Beijing 2008, cuando se llevaron siete de 10 oros posibles, con un total de 12 preseas.

Y aún puede conquistar más. Victoria Pendleton busca revalidar su título en la velocidad femenina y Ed Clancy está bien perfilado en el omnium. También tienen a Chris Hoy en el keirin masculino, donde tratará de establecer un récord británico con su oro olímpico.

Sobre la gesta de récords en seis competencias, Trott reaccionó semi aturdida. "Algo fantástico, ¿no? No era algo que lo esperábamos. Tal vez en una de las rondas, pero no en cada carrera como lo hicimos".