Si alguien aprovechó la vitrina del torneo olímpico de fútbol masculino fue Moussa Konate.

El senegalés de 19 años se despidió el sábado del torneo con cinco goles en su cuenta personal y un cartel que no tenía cuando llegó, lo que compensa en parte la amargura de que su equipo haya sido eliminado en los cuartos de final por México.

"Fue una derrota dura, pero así es el fútbol y hay que aceptarlo. Nos servirá como experiencia para el futuro", declaró Konate, quien encabezó un ataque senegalés que por momentos enloqueció a la zaga mexicana.

Un gol suyo — el quinto del torneo — ayudó a que Senegal remontase una desventaja de 2-0 e igualase el marcador. Sin embargo, México anotó otros dos goles en el alargue y mandó a Senegal de vuelta a casa.

"Ojalá México llegue lejos, tienen algunos jugadores muy buenos", dijo Konate, quien milita en el club Maccabi de Tel Aviv.

El delantero expresó que el torneo olímpico "es algo enorme, una gran oportunidad para nosotros".

"Tuve la oportunidad de anotar cinco tantos, eso es algo que me dará a conocer", indicó.

Konate, no obstante, no quiere pensar por ahora en Europa.

"No sé nada por ahora. Tengo que concentrarme en mi futuro, en hacer lo mejor para mi futuro", manifestó.

Tres de sus goles los marcó en el estadio de Wembley, donde se jugó el partido con México y el que Senegal igualó 1-1 con Gran Bretaña, con otro tanto suyo.

Anotar en Wembley "es algo extraordinario, todo lo que uno ha soñado. Algo fantástico", declaró.

También hizo los dos goles con que Senegal le ganó 2-0 a Uruguay y el tanto del empate 1-1 con Emiratos Arabes Unidos.

El delantero no solo mostró gol sino también una gran habilidad y velocidad, que puso de manifiesto ante México. Se movió por ambos flancos del ataque y generó peligro cada vez que entró en contacto con el balón.

Anotó un tanto de cabeza y estuvo cerca de marcar varios más, pero se tropezó con una actuación inspirada del arquero Jesús Corona, que le tapó varios remates de gol.