Kim Collins, un ex campeón mundial de los 100 metros, fue expulsado el sábado de los Juegos Olímpicos por abandonar la villa de los atletas para estar con su esposa en un hotel.

El equipo de Saint Kitts y Nevis indicó que Collins, al cual describió en el comunicado como "un héroe nacional" deberá marcharse de los Juegos de Londres.

Según el comunicado, Collins fue sancionado "reiteradas ausencias a los entrenamientos y por no responder a las reiteradas llamadas telefónicas y correos electrónicas".

"Ámén de eso, el señor Collins no compareció para registrarse a sus eventos en la Villa Olímpica", añadió el texto.

Collins, oro en el Mundial de París 2003, tenía previsto competir en las eliminatorias de los 100 el sábado y competir en su quinta olimpiada consecutiva. El año pasado, en el Mundial de Daegu, quedó tercero.

También tenía previsto competir en los 200 y el relevo 4x100.

Collins dijo a The Associated Press que su acreditación fue revocada, lo que en efecto lo expulsa de los juegos.

"Llegué a la villa la mañana del sábado y no pude entrar a la villa", señaló.

Sus ausencias de la villa se debió por irse a visitar a su esposa, a quien acompañó desde que la mujer llegó a Londres el miércoles.

"Hubo cierto contacto con la federación y les expliqué que no iba a abandonar a mi esposa", dijo en una entrevista telefónica. "Supongo que no lo aceptaron".

Collins añadió que vivir en la villa es estresante y que estaba más tranquilo junto a su esposa.

En su cuenta de Twitter el sábado, Collins colgó un mensaje en el que planteó: "Hasta los hombres en la cárcel reciben visitas conyugales".