La atleta británica Jessica Ennis, cuya efigie adorna las calles de Londres en uno de los carteles de los Juegos, remató hoy sus dos días de gloria con la victoria en el heptatlon olímpico con récord nacional (6.955 puntos), cuatro años después de faltar por lesión a los Juegos de Pekín.

La rusa Tatyana Chernova, actual campeona del mundo, consiguió la medalla de plata con 6.628 puntos y la ucraniana Lyudmila Yoshipenko completó el podio con 6.618.

Ennis, de 26 años, se fue a dormir el viernes como líder de la combinada femenina al final de una jornada en la que asombró, especialmente, con sus marcas en 100 metros vallas (12.54) y 200 (22.83). Acabó el primer día con 4.158 puntos, 184 más que la lituana Austra Skujyte.

Ennis fue consolidando su liderazgo en la prueba hasta presentarse con un margen de 188 puntos sobre su rival más cercana antes de la disciplina de cierre, los 800 metros.

La atleta de Sheffield, campeona mundial en 2009, no defraudó las esperanzas de los aficionados británicos, que acudieron en masa al estadio de Stratford para apoyarla en las siete pruebas.

Hoy reanudó el combate con su mejor salto en longitud (6,48), que le dio ya una ventaja casi insalvable de 258 puntos, en tanto que Tatyana Chernova escalaba al tercer puesto con un salto de 6.54, sólo para caer al sexto con su desastrosa jabalina.

Por si fuera poco, Ennis logró una marca estimable (47,49 metros) en su disciplina más floja, el lanzamiento de jabalina. Su ventaja se redujo a 188 puntos sobre Skujyte, pero el margen era todavía muy confortable para afrontar sin temores la última carrera, habida cuenta, además, de que la lituana tenía peor marca que ella.

Ennis regaló al público una victoria en su serie de 800 como colofón a un brillante concurso.

La defensora del título, la ucraniana Natallia Dobrynska, vio como se esfumaban todas sus esperanzas de medalla al cometer dos nulos en longitud y cerrar con unos ridículos 3,70 metros.