Las autoridades filipinas elevaron hoy a 41 el número de muertos causados por la tormenta tropical Saola, que inundó amplias partes del archipiélago en los últimos días hasta que lo abandonó el pasado jueves hacia Taiwán convertida en tifón.

Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres, otras 4 personas continúan desaparecidas por el Saola, que también causó daños en 68 carreteras, 4.883 viviendas y obligó a la evacuación de 180.000 personas por las inundaciones y corrimientos de tierra.

Grandes áreas de la capital, Manila, fueron anegadas, lo que provocó el cierre de escuelas y algunos centros de trabajo, incluida la Embajada de Estados Unidos, ubicada junto a la bahía de Manila.

Cada año durante la estación lluviosa, que comienza en mayo y concluye noviembre, de 15 a 20 tifones y tormentas tropicales afectan a Filipinas.