"Me metieron dos", comentó Jesús Corona casi sonrojándose, como sin comprender la magnitud de lo que había hecho.

El 4-2 con que México le ganó el sábado a Senegal en los cuartos de final del fútbol olímpico es mentiroso. Los dos últimos goles de los mexicanos fueron regalos de la defensa rival y el arquero Corona evitó providencialmente la caída de su marco en numerosas ocasiones.

Senegal desbordó por momentos a México en base a su potencia física y a la habilidad de algunos de sus jugadores, sobre todo Moussa Konate, el máximo goleador del torneo. Durante esos lapsos, sus jugadores bombardearon a mansalva a Corona, quien devolvió casi todo lo que le tiraron.

Corona, de 30 años, ha sido convocado varias veces a la selección mayor, pero a nivel internacional no había tenido una actuación comparable a la que logró contra Senegal.

El portero de Cruz Azul tuvo un duelo aparte con Konate, quien se despidió del torneo con cinco goles en cuatro partidos. El delantero hizo sentir su presencia por primera vez sobre el cuarto de hora, en que enfiló por el centro y sacó un remate a media altura desde unos 20 metros que se colaba junto al palo izquierdo. Corona, no obstante, voló y desvió el balón al córner, dejándole saber a los senegaleses que allí había arquero.

Poco después rechazó sobre la raya un cabezazo desde corta distancia de Konate. Siguió devolviendo remates con destino de red el resto del partido, incluido un frentazo de Sadio Mane desde muy cerca cuando la caída de su arco parecía inminente. Dos de sus mejores atajadas se produjeron en el alargue y preservaron la victoria.

La zaga mexicana hizo agua por momentos y los senegaleses se cansaron de cabecear balones dentro del área. Dos de ellos — incluido uno de Konate — terminaron adentro en el complemento y permitieron a Senegal igualar el marcador 2-2. Fueron los dos primeros goles que le anotan a Corona en el torneo.

Pero México anotó otros dos tantos en el alargue, aprovechando errores defensivos.

"Estuvo pesadito" el partido, admitió el técnico mexicano Luis Fernando Tena, quien dijo que Corona había hecho un partido "de un gran nivel, con atajadas de categoría".

"Sabíamos que los senegaleses eran fuertes, sobre todo de aire, y tratamos de contrarrestarlos con la posesión del balón".

"Me gustó el espíritu combativo del equipo", expresó el entrenador. "Después que se pusieron 2-2 no nos caímos y fue cuando jugamos mejor. Cuando tuvimos la pelota creamos posibilidades de anotar".

El técnico se mostró asimismo complacido de la respuesta física del equipo ante un rival de hombres corpulentos, como Senegal.

"Terminamos más enteros que ellos", comentó. "Lo físico va ligado a lo mental y este es un grupo muy hermanado, comprometido".

Cuando se le preguntó qué tenía que corregir, Tena dijo que "el equipo juega bien de a ratos. Perdemos la pelota y nos atacan mucho. Hay que ganar consistencia".

Tena dijo que espera un partido parecido con Japón, que le ganó a México 1-0 hace tres semanas en un amistoso.

"Ahora las cosas son distintas", expresó el defensor Carlos Salcido, quien es junto con Corona uno de los jugadores mayores de 23 años que trajo Tena.

Salcido, de 32 años, declaró que los jugadores jóvenes de esta selección "tienen un ángel muy grande porque se conocen mucho y se entienden bien".

"Yo soy el nuevo en este grupo", indicó el jugador de Tigres, que tiene dos mundiales sobre sus hombros y una trayectoria por clubes de Europa.