Los fuertes choques entre los rebeldes sirios y las tropas del régimen prosiguen hoy, sobre todo en las provincias de Alepo y Damasco, mientras continúan los bombardeos en muchas ciudades del país, según los grupos opositores.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que se registraron duros enfrentamientos entre el Ejército Libre Sirio (ELS) y las fuerzas del régimen en el barrio de Al Tadamun en Damasco, lo que causó la muerte de al menos 29 civiles, así como en los vecindarios de Alepo de Al Zebdya y Salahedin, escenario de la mayor batalla por el control de esa ciudad.

Además, según el Observatorio, las tropas del régimen bombardearon con misiles Hawn el campamento de refugiados palestinos de Al Yarmuk, en Damasco, lo que causó la muerte de al menos 21 personas, entre ellas dos menores, una información que fue confirmada también por la red de activistas Comités de Coordinación Local (LCC).

Mientras, en la provincia de Rif Damasco, en los alrededores de la capital, las fuerzas leales al presidente Bachar al Asad bombardearon la localidad de Yadida Artuz, cerraron sus entradas y cortaron la electricidad, lo que ha despertado los temores a una nueva masacre.

Por su parte, los grupos de la Comisión General de la Revolución Siria y la Red Sham, explicaron que las provincias de Deraa (sur), Deir al Zur (noreste) y Hama (centro) sufrieron bombardeos con artillería pesada y ametralladoras que causaron, sobre todo en la última provincia, heridos y un número indeterminado de muertos.

Las dificultades para encontrar una solución política en Siria motivaron la renuncia ayer del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan.

Desde Ginebra, Annan atribuyó la continuación de la violencia "a la intransigencia del Gobierno sirio", y "a la escalada de la campaña militar de la oposición, unida a la división internacional".