Un día después de anunciar el Inter de Milán que un grupo de inversores chinos no identificado se convertirá en el segundo mayor accionista del club italiano, se ha revelado que la participación oriental será de un 15 por ciento, tras una inversión de 55 millones de euros (67 millones de dólares).

Según recoge hoy el diario oficial "Shanghai Daily", la firma china que tendrá una mayor participación es QSL Sports, una empresa de mercadotecnia deportiva radicada en Hong Kong, que ya intentó comprar el Liverpool en 2010, y cuyo presidente, Huang Jianhua (Kenneth Huang), será directivo del Inter a partir de octubre.

Por su parte, la Corporación de Construcción Ferroviaria de China (CRCC, en sus siglas internacionales), uno de los mayores conglomerados de construcción del mundo, que en un principio se dio a entender que formaba parte del acuerdo, aclaró que está negociando construir un estadio para el Inter, pero no comprar acciones.

"Ni la compañía, ni sus filiales ni sus empresas de participación compartida han entablado nunca negociaciones con el Inter de Milán para adquirir una participación", desmintió hoy CRCC mediante un comunicado presentado ante la Bolsa de Shanghái, donde, por la noticia, ayer cayó un 2,07 por ciento.

En Hong Kong, donde también cotiza, se desplomó otro 3,46 por ciento, debido al impacto que la construcción del estadio podría tener en sus cuentas en los próximos años, toda una inversión en imagen, sin embargo, como constructora de un proyecto emblemático, de cara a una posible futura entrada en Europa.

Con todo, CRCC sí confirmó que una filial, el Grupo de la Oficina Ferroviaria Número 15 de China, está en conversaciones con el club italiano, que había dado el acuerdo por cerrado, para la probable construcción de un nuevo estadio de 60.000 espectadores en el área milanesa de San Donato.

El objetivo es que esté terminado en 2017, cuando el Inter podría dejar de compartir con su rival local, el AC Milan, el estadio de San Siro, de 80.000 plazas.

Con todo, la compañía china dijo que anunciaría ese acuerdo "cuando se firme un contrato formal".

Entretanto, el semanario económico "Caixin" asegura ya que los inversores chinos se verán involucrados en proyectos culturales y de construcción del club, e incluso en decisiones sobre fichajes, y que la idea comenzó en mayo pasado en Pekín, cuando el presidente del Inter, Massimo Moratti, visitó al de CRCC, Meng Fengchao.

Los Moratti llevan desde 2005 intentando estrechar lazos con China, donde desean captar millones de seguidores, e incluso en 2006 negociaron fichar a varias promesas chinas, o crear una escuela de fútbol junto al Shanghai Shenhua de la Superliga china (donde ahora juegan Drogba y Anelka, a las órdenes del argentino Sergio Batista).

El Shenhua, sin embargo, se hermanó después, en 2008, con el Atlético de Madrid español.

El acuerdo anunciado ahora "es probablemente la primera vez que corporaciones chinas invierten en un equipo deportivo extranjero"; dijo al diario "China Daily" He Zhenwei, economista de la Asociación de Desarrollo y Planificación Industrial de China en el Extranjero.

CRCC, fundada en 1948 y en bolsa desde 2008, es la mayor constructora china, y este mismo año ha recibido el encargo de dos grandes proyectos de infraestructuras en África.