Homosexuales bolivianos han elaborado un pequeño "Diccionario marica" para describir de forma "poética" la pluralidad de sus identidades y en rechazo a lo que consideran los "estereotipos" excluyentes del ser gay en Bolivia.

Roberto Condori y Edgar Soliz son los autores de la obra que recoge trece términos populares con los que los homosexuales suelen ser llamados o insultados en Bolivia, pero que ahora han sido descritos con nuevos significados para hacerlos "menos dolorosos".

"Decir 'soy marica y qué' es una posición desafiante", dijeron Condori y Soliz a Efe, al señalar que el diccionario presentado en la Feria de Libro de La Paz no es convencional, sino "una radiografía" de las "genuinas" formas de ser de los homosexuales.

Los términos descritos y "resignificados" son "ch'iso", "desviado", "fresco", "gay", "joto", "k'eusa", "loca", "maraquero", "maricón", "mariposón", "marulo", "pluma" y "transformista", que son usados por los homofóbicos contra los homosexuales.

La obra señala, por ejemplo, que el "fresco" es el homosexual que oculta su identidad y el "maricón" es un "homosexual infractor" con un espíritu rebelde que cuestiona el modelo anglosajón del ser gay.

El "k'eusa" es el marica en el mundo aimara y el "gay" es aquel que "adopta un estereotipo como forma vida", sostiene Condori, para quien el término "gay" se ha distorsionado y ahora tiene incluso connotaciones comerciales, elitistas y excluyentes.

"El gay es aquel muchacho musculoso, del primer mundo, blanco, que tiene dinero, que tiene la ropa de marca. Hay ciertos requisitos para ser gay. Entonces me preguntó yo qué soy", agrega Condori, al sostener que su identidad homosexual no encaja en esas condiciones.

Según Soliz, incluso es común escuchar en los colectivos del sector que en los barrios populosos y considerados bajos viven los "maricas" y los lugares ricos de la ciudad los "gays".

La "narrativa homosexual" en Bolivia, agrega, está guiada por las ONG extranjeras europeas y anglosajonas que solo hablan del ser "gay" y coartan la libertad de expresión de quienes quieren asumir su identidad como "maricones, locas, plumas o ch'isos", que es lo que considera más genuino en su país.