El exmagistrado español Baltasar Garzón, que integra el equipo legal que defiende al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, dijo hoy que si se dejará al periodista australiano hablar en su descargo en Londres, "ningún tribunal sueco seguiría insistiendo" en pedir su extradición.

Garzón, que se reunió hoy con corresponsales extranjeros en Quito, habló así en referencia a informaciones de que la Fiscalía sueca ha rechazado tomar declaración a Assange en la embajada de Ecuador en Londres, donde está refugiado desde junio a la espera de que el Gobierno ecuatoriano responda a su solicitud de asilo.

Sin aclarar si tiene o no información oficial que confirme esas noticias, Garzón supuso que esa negativa responde a que "Suecia no quiere oír lo que el señor Assange tiene que decir antes de que lo lleven a Suecia", "porque si así aconteciera probablemente ningún tribunal sueco seguiría insistiendo en la extradición".

El exjuez español estuvo acompañado en la rueda de prensa de Chistine Assange, madre del fundador de WikiLeaks, que es reclamado por la justicia sueca como presunto autor de delitos sexuales.

Si "no se le quiere tomar declaración", Assange "hará la declaración correspondiente para poner de manifiesto todo lo que está sucediendo", subrayó.

Garzón dijo que es una práctica común tomar declaraciones a una persona en alguna embajada, pero insistió en que se imagina que si no lo hacen "es porque no quieren oír lo que el señor Assange tenga que decir en su descargo, y lo quieren oír, pero después de".

Insistió en la reciente revelación de Christine Assange sobre la supuesta existencia de un jurado en Estados Unidos que estudia evidencias para posibles cargos contra su hijo y señaló que de este proceso no tienen ninguna información.

"El gran jurado constituido al parecer en el estado de Virginia es el que estaría llevando en secreto esa investigación", apuntó el exmagistrado al asegurar que no se les ha trasladado información al respecto por lo que consideró que están "absolutamente indefensos".

"Parece ser que los cargos pueden ser los de espionaje, incluso los de traición, colaboración con el enemigo, es decir, acusaciones no ya fuera de lugar sino totalmente insostenibles en un estado de derecho y con derecho a tener una defensa máxime cuando se trata de cuestiones que afectan" a la libertad de expresión e información, dijo.

Garzón puntualizó que Assange no es, como lo han señalado algunos "senadores" estadounidenses, "terrorista" ni "pirata" sino que difundió información "que contiene elementos muy graves que nadie se ha ocupado en Estados Unidos de investigar y sí en contra de quien los ha publicado".

Assange pidió asilo a Ecuador tras perder en el Reino Unido todos los recursos legales contra su extradición a Suecia, país que le reclama para interrogarle por cuatro delitos de agresión sexual presuntamente cometidos contra dos mujeres suecas en agosto de 2010, que él niega.

Assange fue detenido en Londres en diciembre de 2010 al amparo de una orden de arresto emitida por Suecia, días después de que WikiLeaks hubiera publicado miles de cables diplomáticos confidenciales de Estados Unidos que pusieron en evidencia a Gobiernos de todo el mundo.

La defensa de Assange teme que éste pueda ser extraditado de Suecia a EE.UU., donde podría afrontar duras penas si es acusado de traición por la publicación de esos documentos secretos, un temor que hoy reiteró la madre de Assange en la rueda de prensa.