Noor Hussain Al-Malki quedó sentada en el tercer carril, cubriéndose el rostro con sus manos. Dio apenas unas dolorosas zancadas en su debut olímpico.

Fue un breve, algo agridulce, pero sin duda un esfuerzo sin precedentes.

Al-Malki, de 17 años, es una de las cuatro primeras mujeres — y la primera en atletismo — en ser seleccionada para representar a Qatar en unos Juegos Olímpicos.

Con una pañoleta de color marrón, mangas largas y mallas, Al-Malki salió a competir en la fase preliminar de los 100 metros femeninos de los Juegos de Londres la mañana del viernes. Salió lenta de los tacones, pareció muy tensa y acabó agarrándose la pierna derecha, frenándose después de 15 metros. El resultado oficial fue "no terminó".

Luego de cubrirse el rostro, Al-Malki se puso de pie y se retiró rengueando del Estadio Olímpico, alentada por los casi 80.000 espectadores que llenaron el recinto para respaldar a la esperanza local Jessica Ennis en el heptatlón al ponerse en marcha el atletismo de los Juegos de Londres. Al-Malki debió salir en una silla de ruedas.

No fue el mejor debut, pero igual marcó un hito para las mujeres de su región.

Qatar, Arabia Saudí y Bahrein, conservadores estados del mundo árabe, fueron los últimos países en inscribir mujeres en los juegos, cada uno enviando representación femenina a Londres.

"Creo que hoy debemos celebrar porque tenemos a mujeres atletas de dos de los tres países que nunca antes habían enviado mujeres a los juegos", dijo el jefe de prensa del Comité Olímpico Internacional, Mark Adams al referirse a las prematuras eliminaciones de Al-Malki y la judoca saudí Wojdan Ali Seraj Abdulrahim Shahrkhani. "Es un gran símbolo, es un mensaje importante para las mujeres de esos países. Estamos muy felices".

Adams dijo estar convencido de que Al-Malki estaba lesionada y que no sucumbió al miedo escénico.

"Creo que la atleta de Qatar estaba lesionada. Si no quería competir, no hubiese venido", dijo Adams. "Claramente quería competir y no pudo completar".