El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó hoy un desembolso en dos años de 6.200 millones de dólares para Marruecos como parte de una línea de liquidez para apoyar las reformas en el país alauí y contener riesgos en caso de un empeoramiento de la crisis de la eurozona.

El FMI destacó que el directorio ejecutivo ha dado luz verde a un primer desembolso de 3.550 millones de dólares a los que se sumará el resto del dinero comprometido el segundo año, que Marruecos tendrá a su disposición, pero sólo utilizaría en caso de emergencia por problemas en la balanza de pagos.

Según el Fondo, la ayuda "permitirá a las autoridades continuar con su agenda de reformas internas, que tienen como objetivo alcanzar un rápido e integrador crecimiento, al tiempo que se provee de una protección ante impactos externos".

La directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, dijo hoy que el país norteafricano "ha mantenido un camino de políticas firmes y un amplio rango de reformas, que han contribuido a unos fundamentos macroeconómicos e institucionales sólidos".

Lagarde felicitó a Rabat por sus políticas de reforma para hacer frente al impacto de la crisis global y su interés en mejorar "los indicadores sociales, reducir el desempleo, aumentar la competitividad y el potencial de un crecimiento integrador".

Los fondos concedidos hoy tienen como objetivo principal servir de seguro ante un posible empeoramiento en la crisis de la eurozona, que afectarían profundamente a la economía marroquí, altamente dependiente de sus vecinos al otros lado del estrecho.