La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Rodham Clinton, instó el viernes a los líderes de Sudán y Sudán del Sur para que lleguen rápidamente a acuerdos sobre los ingresos provenientes del petróleo y otras cuestiones urgentes que son parte de las diferencias enconadas que amenazan con reencender un conflicto de décadas de duración.

Clinton llegó el viernes a Juba, capital del país más joven del mundo, Sudán del Sur. La máxima diplomática norteamericana hizo una visita breve para felicitar a la nueva nación por su primer aniversario y ofrecerle el respaldo de Estados Unidos, pero prioritariamente para enfatizar la urgencia de que el gobierno resuelva sus disputas con Sudán por el petróleo y el territorio.

Esas pugnas han provocado choques entre las dos naciones y muchos temen puedan socavar el acuerdo de paz de 2005 que puso fin a una de las guerras civiles más prolongadas de Africa.

"Aunque Sudán del Sur y Sudán se han convertido en estados separados, sus fortunas y futuros permanecen vinculados inextricablemente", dijo Clinton en una conferencia de prensa. "Ahora es urgente que las dos partes, norte y sur, avancen y logren acuerdos puntuales sobre todas las cuestiones pendientes. El pueblo de Sudán del Sur lo espera así", agregó.

Los dos países debían cumplir el jueves un plazo impuesto por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que lleguen a un acuerdo sobre sus problemas o enfrenten posibles sanciones, pero el Consejo postergó sus acciones por lo menos hasta el miércoles.

Antes de la llegada de la secretaria de Estado, un funcionario estadounidense de alto rango, que pidió no ser identificado por carecer de autorización para hablar públicamente, dijo que Clinton expresaría la preocupación de su gobierno sobre "una falta de progreso" en resolver la situación, pero que también reafirmaría el respaldo de Estados Unidos a Sudán del Sur.

Estados Unidos tuvo una influencia clave para ayudar a negociar el acuerdo de paz de 2005 y el funcionario dijo que Washington está "sumamente interesado" en que tenga éxito.

Las disputas, en particular por lo ingresos del crudo, han provocado graves problemas económicos tanto en Sudán como en Sudán del Sur, pero el sur, que el mes pasado conmemoró su primer año como nación independiente, tiene una situación más precaria y depende más de la asistencia extranjera.