El Gobierno de Chile anunció hoy que promoverá el turismo y la recuperación de la lengua mapuche, entre otras medidas, para fortalecer el desarrollo de La Araucanía, una de las más pobres de este país y donde hace años se vive un conflicto con los indígenas.

Tras encabezar una cumbre social de ministros, en la que también se encontraba presente el Intendente de esa región ubicada en el sur de Chile, Andrés Molina, el presidente Sebastián Piñera explicó a los periodistas que se definieron tres ejes centrales para esa zona: económico-social, cultural y seguridad.

"La Araucanía sigue siendo, a pesar del progreso, la región con mayor pobreza y con mayor pobreza extrema de nuestro país y, por lo tanto, requiere un trato especial", señaló el mandatario.

En este sentido enfatizó el tema económico y social "con el fin de seguir potenciando el crecimiento, la creación de empleos y las oportunidades para sus habitantes".

Explicó que se estudia la entrega de zonas turísticas a las comunidades mapuches, para que administren los parques y zonas silvestres protegidas para que puedan aportar con su historia y conocimiento de esos lugares al desarrollo de esa industria.

Anunció también la implementación de un nuevo liceo de excelencia técnico multicultural en la localidad de Ercilla, la instalación de 'aulas móviles' para que las personas concluyan su educación, el aumento hasta 18.000 becas para el pueblo mapuche y el incremento de 10 a 20 mil cupos para estudiar la lengua mapudungún con maestros y técnicas propias de la etnia.

En materia de salud, Piñera reveló que se instalarán cinco nuevos hospitales y que se implementará un sistema que incorpora terapias ancestrales.

Informó, además, que se profundizará en La Araucanía, la entrega del Ingreso Ético Familiar, alrededor de 53 mil pesos mensuales (unos 108 dólares, cantidad que depende del tamaño del grupo familiar), debido a que esa región mantiene los niveles de pobreza más altos del país.

Frente al tema de la seguridad, Piñera señaló que el Ejecutivo "está impulsando la ayuda y compensación a las víctimas de los atentados violentistas", principalmente a los pequeños agricultores, "para contribuir a un clima de paz para el desarrollo económico y social de la región", aseguró.

En La Araucanía se vive desde hace años el llamado "conflicto mapuche", originado en el reclamo de diversas comunidades de tierras que consideran ancestrales y que hoy están en manos de empresas forestales o agrícolas.

La situación ha derivado, cada vez más seguido, en episodios de violencia, como incendios de propiedades, bosques, maquinaria y vehículos y varias decenas de indígenas detenidos, varios de ellos procesados o condenados por infracción a la ley antiterrorista.